Una vez más en el Santuario de Chimayó
La Peregrinación 2004 a Chimayó se realizó el fin de se-mana del 10 al 12 de septiembre. Cincuenta y cinco personas iniciaron la peregrinación después que el Padre Franco Plascencia, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, dio una bendición para iniciar el viaje de tres días.
Después de compartir un delicioso lonche, preparado y servido por los parroquianos de Sangre de Cristo, los peregrinos rezaron las Estaciones de la Cruz. El Padre Pat Valdez de San Luis ofreció una explicación histórica del templo y las estaciones de la cruz en esta ciudad. Taos fue la siguiente parada cuando visitaron las hermosas y misteriosas obras de arte de la parroquia San Francisco de Asís. Hasta el día de hoy nadie ha podido descubrir porque cuando las luces se apagan se puede ver una cruz y un bote.
El sábado la peregrinación se dirigió al Santuario de Chimayó. Después de una hermosa misa y el lonche se dirigieron a los Ranchos de Chimayó y luego el grupo viajó a Santa Fe a celebrar las fiestas.
El domingo muchos de los peregrinos se unieron al procesional detrás de La Conquistadora, una estatua de Nuestra Señora, la más antigua en los Estados Unidos. El domingo participaron de la misa en la Catedral San Francisco de Asís. Una hermosa liturgia eucarística con música de mariachis, solos, bailarines del Bufalo Nativo-Americano y la Corte de Don Diego de Vargas.
Ya de regreso a casa, los entu-siastas peregrinos cantaron, rezaron, jugaron, contaron chistes y compartieron contem-plando el hermoso camino de vuelta a Denver.
|