Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Octubre 2004

EDICION ESPECIAL:


El hermoso don de la vida humana se inicia en el momento de la concepción Testimonio de una joven que abortó Mentiras y verdades del aborto

El hermoso don de la vida humana se inicia en el momento de la concepción

Conozca lo que la ciencia ha descubierto sobre el crecimiento de un bebé en el vientrel

Desde 1974, cuando fue legalizado el aborto en los Estados Unidos, se han asesinado 40 millones de vidas humanas en el vientre de sus madres en este país. El desconocimiento de muchos hace que esta cifra siga aumentando y se vaya perdiendo conciencia del valor de la vida humana.

Por Rossana Goñi

Hemos escuchado muchas veces que la vida de un ser humano se inicia en la ferti-lización cuando el óvulo -de la madre- se une al espermatozoide -del padre. Sin embargo, a pesar de saber que ésta es una verdad científica comprobada e indiscutible, aún muchos aceptan que se acabe con la vida humana en el vientre materno. Más adelante comparta conmigo ese misterio de la vida y leamos juntos como nos desa-rrollamos en el vientre de nuestras madres...
El primer día el ser humano es un pequeñísimo organismo viviente que pesa tan sólo diez millonésimas de gramo. Esta primera célula es un ser humano con identidad propia y con una composición genética distinta de la de su madre. En esa primera célula se encuentran todas las cualidades genéticas del individuo, se desarro-llarán progresivamente.
En la primera semana de concebido, el embrión mide milímetro y medio y emite un mensaje químico que fuerza a la madre a conservarlo, es el niño el que detiene el ciclo menstrual de su madre. El corazón aún no se puede oír pero ya palpita y tiene el tamaño de un grano de trigo.
A los quince días, el corazón ya late y el niño tiene los miembros muy pequeños pero esbozados y unas semanas después ya posee forma completamente humana, tiene cabeza, brazitos, dedos.
Entre las ocho y diez se-manas, las huellas digitales están ya señaladas, si se pudiera tomar una fotografía y ampliarla, obtendríamos perfectamente sus huellas y ya se le podría dar su documento de identidad. Éstas ya no cambiarán nunca.
A los tres meses, el niño ya es mucho más grande. Si en ese momento se le acariciara el labio superior con un hilo, haría una mueca. Es ya capaz de cerrar los ojos, de cerrar los puños y traga gran cantidad de líquido amniótico porque a los bebés les gusta mucho. Cuando bebe mucho es cuando la madre siente sus movimientos.
A los cuatro meses, el bebé puede usar las manos para aga-rrar, puede nadar y hasta dar volteretas.
A las 18 semanas, es activo y energético, flexiona los músculos, da puñetazos y patea, ahora la madre siente sus movimientos más claramente. Antes del avance de la ciencia se pensaba que en esta etapa, la edad de la "actividad", la vida se iniciaba. Sin embargo, el desarrollo real del niño empezó en la concepción, 18 semanas antes. A partir de este momento, todo será crecimiento y desarrollo, pues el niño está perfectamente formado. Mientras va creciendo, el niño se desarrolla separadamente de la madre, con su provisión de sangre individual.
La lógica jurídica a partir de estos hechos científicos nos llevan a concluir que el asesinato del niño no nacido, en cualquiera de sus etapas, constituye un crimen idéntico al asesinato de cualquier ser humano que se encuentra fuera del vientre de la madre. La gan diferencia seria que en esta oportunidad se trata del ser más indefenso que existe en cualquier momento del desa-rrollo de nuestra vida.

LA OFICINA DE RESPETO A LA VIDA
DE LA ARQUIDIÓCESIS DE DENVER
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A MUJERES QUE SE HAN REALIZADO UN ABORTO
A TRAVES DEL “PROYECTO RAQUEL”

Este proyecto consiste en ofrecer ayuda a todas aquellas mujeres que hayan pasado por el trauma del aborto que se manifiesta de diversas maneras.

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