De una navaja suiza, las misiones y tu compromiso en la política
Por Abraham Morales
Hay muchas cosas que celebrar. Este mes es de las misiones, del rosario, del respeto a la vida, y justo a principio de noviembre tenemos también las elecciones para presidente.
Todo esto que pasa este mes tiene mucho que ver contigo, sí, contigo, no te hagas el loco, y también con una navaja (o cuchilla) suiza.
Tú conoces esas navajas suizas, están llenas de instrumentos bien útiles, traen desarmador, abrelatas, varios tipos de cuchillas, hasta brújula. Y todo se acomoda a la perfección en un pequeño espacio y la puedes llevar a todas partes. Pero ce- rrada, una navaja suiza no sirve de nada. En este sentido, tú eres como una navaja suiza, el Señor te ha dado muchos dones, cualidades, habilidades, para que las uses. Así como en la navaja suiza, tus dones se adecuan perfectamente a tu personalidad, y también llevas esas cualidades a todas partes. Y de igual manera que la navaja no funciona si está cerrada, tú tampoco puedes poner al servicio esos dones si te cierras a los demás, si los escondes. Todos tenemos algo que ofrecer y te- nemos cualidades. Y a diferencia de las navajas que son producidas en línea, todas iguales; tú eres único, lo que está dentro de ti, solo tú lo puedes aportar, nadie más.
Ahora bien, este mes tienes muchos motivos donde poner a trabajar tus dones. Específicamente te hablo de las Misiones. En pleno siglo 21 todavía existen millo- nes de personas en el mundo, (aproximadamente tres cuartas partes de la población mundial) que todavía no conocen a Cristo; principalmente en países de Asia y África. Allá cientos de misioneros se lanzan todos los años a llevar el mensaje de amor y esperanza de un Jesús resucitado. A esos misioneros y su incansable labor es lo que recordamos y celebramos este mes. ¿Y a ti qué? Pues que tú, como parte de esta Iglesia, como alguien que ya recibió la Buena Noticia, le toca ayudar, te toca poner tu navaja suiza a trabajar. Hay cuatro formas concretas: con tu oración por los misioneros y la evangelización del mundo, ofreciendo sacrificios este mes por las Misiones, con tu ayuda económica, y finalmente con tu vida misma si Dios te llama al servicio misionero.
Finalmente, el futuro de este país está por decidirse. Y tú puedes, y debes, como católico, tomar acción ejerciendo tu voto. Otra manera de poner a trabajar lo que has recibido. Todos los cristianos estamos llamados a buscar el bien común. Nuestra vida como católicos es integral. Si puedes votar, debes votar, es tu compromiso. Fíjate, en el año 2000, por sólo 537 votos se decidieron las elecciones. Muéstrale a todos que la responsabilidad civil es una de las cualidades de tu navaja suiza. Confío en ti. Sé que no sólo este mes, sino toda tu vida pondrás tus cualidades a trabajar. ¿Por qué?, porque eso le da sentido a tu vida, y te hará feliz. ¿O no quieres ser feliz?
Abraham Morales es licenciado en ciencias de la información y diplomado en comunicación social por el Episcopado Latinoamericano. En los últimos 10 años se ha dedicado a trabajar y escribir para los jóvenes en México y Estados Unidos.
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