Solidaridad, la
amistad en la sociedad
El vivir en común es una
necesidad para el ser humano
Exmo. Monseñor José H. Gomez, S.T.D.
"El amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro" (Eclo. 6,14) dice la Sagrada Escritura, y todos tene- mos experiencia práctica de su verdad: ¿Qué sería de nuestra vida sin amigos?
La amistad es algo que los latinos valoramos mucho, y muchas de nuestras costumbres y celebraciones son importantes porque son ocasiones para encontrarnos con nuestros amigos.
No siempre recordamos, sin embargo, que la amistad no sólo es personal, sino también social. La amistad social es lo que conocemos con el nombre de solidaridad.
"Solidaridad" proviene de la misma raíz de donde proviene la palabra "sólido"; y significa precisamente una relación firme, estrecha, fuerte. El Catecismo de la Iglesia Católica nos señala que la solidaridad, llamada también "caridad social", es "una exigencia directa de la fraternidad humana y cristiana" (N. 1939).
Los seres humanos somos personas sociales. Tenemos una inclinación natural a la compasión, a la preocupación por la otra persona, a la construcción de comunidades y a la mutua defensa.
Es verdad que existen males sociales como la envidia, el desordenado espíritu de competencia, el odio y otros males que han llevado a algunos pensadores en el pasado a sostener que el hombre "es el lobo del hombre".
Sin embargo, todos sabemos que las personas no podemos vivir solas, ni siquiera en esta era actual, donde la tecnología nos proporciona la capacidad de ser cada vez más autónomos y menos dependientes de los demás. La necesidad de vivir en común está inscrita en el corazón de cada ser humano, y no hay mejor prueba de ello que los te- rribles estragos y males que gene- ra la soledad en el mundo actual.
Los seres humanos estamos pues unidos por nuestra naturaleza; pero también por otra realidad mayor: por la redención de Jesucristo. Cuando Jesucristo se hizo hombre y nos redimió en la cruz, nos hizo a todos miembros de una sola familia, hijos todos de un mismo Padre, hermanos suyos, hijos de María.
Si los hombres estamos unidos por vínculos tan fuertes, es lógico que todos hagamos un esfuerzo en favor de un orden social más justo en el que las tensiones puedan ser mejor resueltas, y donde los conflictos encuentren más fácilmente una salida negociada en vez de violenta.
La Iglesia nos explica que la solidaridad es un tejido que une a todos con todos, y que no se trata solamente de un deber que obliga a los que más tienen. Así lo explica el Catecismo: "Los problemas socio-económicos sólo pueden ser resueltos con la ayuda de todas las formas de solidaridad: so -lidaridad de los pobres entre sí, de los ricos y los pobres, de los trabajadores entre sí, de los empresarios y los empleados, solidaridad entre las naciones y entre los pueblos. La solidaridad internacional es una exigencia del orden moral. En buena medida, la paz del mundo depende de ella" (N. 1941).
La solidaridad obliga incluso a quienes no poseen bienes materiales; porque siempre tenemos algo que dar a los más necesitados: siempre tenemos tiempo, paciencia, afecto, oración y muchas riquezas espirituales que compartir y que el mundo necesita cada vez con más urgencia.
Los católicos entendemos la solidaridad de esta manera integral, y no sólo limitada a lo material. Por supuesto que la generosidad con lo material está incluida: el que posee más tiene una “deuda” moral con quien tiene menos. Así lo hemos aprendido del mismo Jesucristo, que se hizo solidario con los hombres hasta morir por nuestra salvación.
Para el cristiano, en resumen, la solidaridad no es opcional. Es un deber y una necesidad de fe. Pidámosle al Señor Jesús, que quiso ser solidario con toda la humanidad entregando su vida, que nos conceda un corazón sensible y abierto, solidario, con todos los seres humanos.
Que el Señor y la Virgen de Guadalupe nos bendigan con un mundo más solidario en donde la paz y la armonía sean consecuencia del respeto a la dignidad de la persona humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
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