Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Noviembre 2004

Adviento, preparándonos para recibir al Niño Dios en la Navidad

Descubre muchos medios que te pueden ayudar a vivir un mejor Adviento

Por el Padre Juan Razzo

Cada año la Iglesia nos invita a vivir un tiempo litúrgico especial antes de la Navidad. Este tiempo se llama Adviento.
La palabra "adviento" significa venida, advenimiento; tiene un sentido implícito de "manifestación". Los paganos usaban esta palabra para referirse al advenimiento de la divinidad o a su presencia en el templo. También la usaban para designar la entrada triunfal del empe-rador. En la cultura cristiana se ha usado esta palabra para referirse al retorno glorioso de Cristo y a su primera venida al mundo al nacer de la Virgen María.
Cuando hablamos de "Tiempo de Adviento" nos referimos al periodo de aproximadamente cuatro semanas antes de Navidad. Durante este tiempo la liturgia se centra en la contemplación de dos grandes misterios: el nacimiento de Cristo y su retorno glorioso al final de los tiempos. La primera parte del Adviento, desde su inicio hasta el 16 de diciembre, nos invita a contemplar la segunda venida de Cristo. Desde el 17 de diciembre en delante, el Adviento nos prepara a celebrar la Navidad. El Adviento es, pues, un tiempo de espera, de preparación. A la vez que nos dispone a celebrar el nacimiento de Jesús, nos recuerda de su segunda venida en la que juzgará a vivos y muertos.

¿Qué podemos hacer para vivir mejor el Adviento? Aquí les doy algunas sugerencias:
1. Tomar conciencia de los cambios en la liturgia. El color morado en el altar y en las vestiduras del sacerdote, la omision del "Gloria" durante la misa, los cantos, las oraciones, etc. son signos que nos recuerdan que estamos en un tiempo especial. Al percibirlos, trae a tu mente los misterios que el adviento nos invita a contemplar.
2. Intensifica tu oración. Para entrar en el espíritu del Adviento es necesario invertir tiempo en la oración. Te recomiendo conseguir un misal mensual, y si no puedes asistir a la misa diariamente, al menos puedes orar y meditar sobre las lecturas y oraciones de cada día. Esto te mantendrá espiritualmente activo durante el Adviento.
3. Haz una buena confesión. El Adviento nos recuerda que debemos estar preparados para la segunda venida de Cristo. La mejor manera de hacerlo es dejando que Dios nos purifique el corazón por medio de la confesión.
4. Devoción a María. Nadie esperó el nacimiento de Cristo con tanto amor como María, por eso ella es nuestro modelo en el Adviento. Vive intensamente las dos importantes fiestas marianas del Adviento: La Inmaculada Concepción (8 de diciembre) y Nuestra Señora de Guadalupe (12 de diciembre que en este año por caer domingo, la celebraremos el 11 de diciembre).
5. Vive en austeridad. Aunque el Adviento no es un tiempo propiamente penitencial, sin embargo es preparación, no fiesta. La austeridad en diversiones, comidas, etc. nos dispone a celebrar con mayor gozo la fiesta de Navidad, que no es sólo un día, sino un tiempo que dura varias semanas después del 25 de diciembre.
6. Fomenta las tradiciones populares propias del Adviento, especialmente en tu familia. La corona de adviento, el Nacimiento o Belén (sin el niño Dios hasta la Navidad), las posadas, etc. son excelentes medios para prepararnos a celebrar la navidad de un modo cristiano. ¡Aprovéchalos!
7. Evita caer en el consumismo. El mundo celebra la navidad de manera superficial y externa. ¡No sigas este juego! Que tu mente y corazón estén fijos en el nacimiento de Cristo y en su retorno glorioso.

Espero que estos consejos te sean de provecho para vivir este precioso tiempo del adviento.

Que la Virgen María nos guíe en la espera de Cristo, nuestro Señor. Recuerda que este año, el primer domingo de Adviento es el 28 de Noviembre.



 
 

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