Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver • Junio 2004

De tu fe, política y religión

Si ves las noticias locales en inglés, seguramente te habrás dado cuenta de la “polémica” que se traen porque Monseñor Chaput, nuestro Arzobispo, y Monseñor Sheridan, Obispo de Colorado Springs, han hablado abiertamente sobre algo que todos los católicos deberíamos hablar, y sobre todo vivir, pero no lo hacemos por cobardía o por mediocridad. El mensaje es simple: Si eres católico, y lo dices a viva voz, entonces vive como tal. ¿No es esa acaso la misión de todo católico, vivir de acuerdo a nuestra fe conforme a la doctrina de la Iglesia y siguiendo los mandamientos? Entonces cual es la polémica, te preguntarás, pues por qué hay políticos que han hablado abiertamente de su fe católica pero que no quieren vivir conforme a su fe y la doctrina de la Iglesia, a lo cual, ambos Obispos han comentado que ningún católico debería acercarse al sacramento de la comunión si no es capaz de comulgar (es decir, estar de acuerdo) con las enseñanzas de su propia Iglesia. En concreto, si apoyas el aborto, por ejemplo, estás de acuerdo con un pecado social y personal, y por lo tanto en tu propia conciencia no deberías de comulgar.
De aquí se ha desprendido la famosa “disputa” entre la separación de la Iglesia y del Estado, a la cual quiero comentar. La crítica política dice que la Iglesia se está metiendo en la política cuando habla sobre las verdades del Evangelio. Dicen que la fe no se debería inmiscuir con tu posición política, pero si eres un cristiano auténtico, eso no es posible. Porque aquél que vive conforme a su fe, la lleva por dentro, en la sangre. Es como si te dijeran que para ser estudiante debes dejar de ser hijo y hermano. No puedes dejar de ser hijo, para ser hermano, o dejar de ser padre para ser hijo. Tú eres quien eres, y uno de los frutos y misiones de una auténtica evangelización es que vivamos de acuerdo con nuestra fe en todas las dimensiones de nuestra vida, como hijos, como hermanos, como estudiantes, como trabajadores, como empresarios, y sí, como ciudadanos de un país donde tienes derechos y responsabilidades; y elegir a tus gobernantes es una responsabilidad. Tu fe, tu religión es parte de ti, porque es el cimiento de tus valores. Entonces, no puedes dejar tus valores en tu casa cada vez que te vas de fiesta, esos valores los llevas contigo a todas partes en todo lo que haces y vives, así igual en la responsabilidad de los que desean dirigir una nación, una ciudad, etc. A eso, se le llama coherencia, es decir, vivir de acuerdo con lo que predicas.
La cosa es, como decía al principio, que se necesitan muchos pantalones, para aceptar y vivir de acuerdo a la verdad. Y nos duele, nos incomoda y somos demasiado egoístas para aceptarla; pero si eres un joven que quiere llevar una vida coherente, y dejar que Jesús sea el Señor de tu vida, Él será siempre lo más importante en cada decisión que tomes en tu vida, ya sea para elegir una carrera en la universidad, como para que actúes de acuerdo con tu conciencia al momento de ejercer tu derecho de votar.
Nadie dijo que era fácil ser católico, por eso muchos le tienen miedo porque implica responsabilidad. Por eso es de alabar y dar todo el mérito a nuestro Arzobispo porque ha tenido la fortaleza y la sabiduría de hablar con la verdad, le duela a quien le duela. Demos gracias a Dios porque tenemos un Pastor valiente y coherente.
Este tema da mucho de que hablar, ya lo estaremos comentando más delante cuando las elecciones se acerquen, por lo pronto ponte a pensar un rato y recuerda que sí es posible vivir con coherencia, y una vida en el Señor no es para nada aburrida, sino todo lo contrario, es una vida de alegría y felicidad, pero también de compromiso y responsabilidad, ¿okay?.

Paz
Abraham

Escríbeme a: paz_abraham@hotmail.com



 
 

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