Tres diáconos hispanos … tres servidores de Dios
El día de la Ordenación Diaconal en la Arquidiócesis de Denver fue un día de fiesta para la comunidad hispana. Por primera vez, entre los catorce nuevos diáconos para el Norte de Colorado, tres de ellos fueron hispanos. Modesto García, Manuel de Jesús Ramírez y Edgar Valle recibieron su formación totalmente en español a lo largo de cuatro años para estar al servicio de su querida comunidad hispana.
Una vocación de servicio y donación, y es así como ellos mismos lo expresan. El Pueblo Católico tuvo la alegría de compartir con ellos lo que significa ser un diácono permanente.
Modesto García
Parroquia San Agustín, Brighton
"Ser diácono para mí tiene un significado muy grande, es ser servidor del Señor Jesús. Me siento muy bendecido por Él. Especialmente por poder servir a la comunidad hispana, me siento muy privilegiado. Le agradezco a Dios y a la Virgen por ayudarme a llegar a la ordenación y permitirme servir como diácono a la Iglesia.
En estas primeras semanas como diácono son dos las experiencias más hermosas que he tenido. La primera fue el día de la ordenación. Fue una experiencia que no podré olvidar el estar sirviendo ese mismo día. Y la segunda experiencia hermosa que tuve fue al día siguiente que ayude al Padre Reynaldo en la Santa Misa y pude dar mi primera homilía".
Manuel de Jesús Ramírez
Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, Denver
"Lo primero que me gustaría compartir es que mi ordenación es una gracia de Dios. Gracias a Él yo me he ordenado. Le agradezco el poder servir a la comunidad hispana, a mi gente, a mi comunidad parroquial. Especialmente ahora que experimentan mucha necesidad. Necesitan que les hablen de la Palabra de Dios, que les lleven un poco de consuelo y consejo. Para mí es una gran dicha el poder compartir lo que yo he aprendido durante la formación que he recibido. Quiero compartir esto con todos aquellos que estén necesitados.
A partir del día de mi ordenación, los momentos mas dichosos he tenido han sido durante la celebración de la Eucaristía. El poder estar junto al altar ayudando al sacerdote en un momento tan especial como éste y el tener el privilegio de leer a toda la asamblea el Evangelio. Yo estaré sirviendo por tres años a la comunidad de Nuestra Señora de Guadalupe".
Edgar Valle
Parroquia Reina de la Paz, Aurora
"Para mí ser diácono es un proceso de conversión, es seguir el camino del Evangelio más de cerca. Es querer tener un mayor compromiso como laico para poder servir más a la comunidad. Es un reto, pues me toca servir a la comunidad hispana que enfrenta el proceso de inmigración dentro de la Iglesia de los Estados Unidos.
Tengo tan sólo 15 días como diácono y creo que la experiencia más impactante fue mi presentación ante la comunidad hispana como diácono. Yo pertenezco a la parroquia de Santa Teresa pero ahora voy a servir en la parroquia de Nuestra Señora de la Paz, ambas en Aurora. Quiero agradecer el apoyo de mi esposa e hijos. Ello ha sido fundamental, así como amigos hispanos y anglos que me han alentado a lo largo de este proceso".
|