Se realizó marcha en defensa de la libertad de religión
Lo más importante en este tiempo que vive el país es manifestarse, rezar y ofrecer
Por el Equipo de Redacción.
El pasado 23 de marzo se realizó una manifestación pública a nivel nacional como protesta al mandato de la Secretaría General de Salud que obliga a todas las instituciones, incluyendo religiosas, a proveer y facilitar servicios de contracepción, esterilización y aborto a sus empleados. En Denver, la marcha se llevó a cabo en las escaleras del Capitolio del centro de la ciudad y asistieron cientos de personas de diferentes religiones.
La marcha –que se dio en diversas ciudades de Estados Unidos- fue organizada por la Pro-Life Action League (Liga de Acción Pro-Vida) y la Citizens for a Pro-Life Society (Sociedad por Ciudadanos Pro-Vida) y reunió a numerosas familias, obispos católicos, religiosos y gente de todas las edades que pidieron por la abolición de este mandato que atenta contra la libertad religiosa.
Durante la manifestación, James D. Flynn, Canciller de la Arquidiócesis de Denver, leyó el pronunciamiento oficial a nombre de Monseñor James D. Conley, Administrador Apostólico del norte de Colorado, quien se refirió a la necesidad de educar sobre la ley y la fe católica. En el pronunciamiento el Sr. Flynn dijo que los derechos de la nación no provienen de la constitución de Estados Unidos. “Recibimos la libertad religiosa, la justicia y nuestra libertad de parte de Dios … si queremos parar lo que está sucediendo tenemos que hacer que nuestro país regrese a ser un país que respete el rol de Dios y el rol de lo religioso en la sociedad” afirmó.
Muchos de los que asistieron a la marcha señalaron que cuando se dan discusiones sobre asuntos pro-vida y propuestas de ley en referencia a la persona, el mandato se muestra no sólo como un debate sobre la contracepción, sino como la libertad en practicar la fe.
El Padre Carlos Álvarez de la Diócesis de Pueblo, también ofreció unas palabras durante la marcha y dijo que la persona humana existe por el don y el bien de la naturaleza humana. “Vemos en el mandato de la Secretaría General de Salud un gran enemigo de la naturaleza humana y de la persona humana”, señaló el sacerdote y añadió “y obstaculiza nuestros derechos humanos y consciencia contra los documentos estructurales y fundacionales de nuestro país”.
Ann Barnhardt, una de las personas que asistió a la marcha y se identificó como católica, dueña de una empresa de corretaje, manifestó que “nunca cederé, nunca accederé, nunca renunciaré a Cristo” y añadió que si se quiere que “confisquen mi estado, llévenme a prisión o cuélguenme a mediodía en medio de la plaza… no puedo intimidarme y no puedo ser obligada a violar mi consciencia, porque lucho bajo el estandarte de Jesucristo”.
En medio de esta batalla por la defensa de la libertad religiosa en Estados Unidos, los Obispos de todo el país invitaron a todos los fieles a unirse a un día de oración y ayuno y pedir porque todo esto vaya a buen término y se defienda la verdad y libertad. Mons. Conley invitó a los católicos en Denver a unirse a este pedido de los obispos y orar y ayunar el viernes de cuaresma, 30 de marzo.
El Sr. Flynn de la Arquidiócesis de Denver señaló finalmente que “antes que nada lo que debemos hacer es rezar”.
Agradecemos la colaboración de Nissa LaPoint del Denver Catholic Register, quien ayudó a la elaboración de esta noticia.
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