Empecemos este año con grandes propósitos
“Que tus sueños sean lo suficientemente grandes para que Dios quepa en ellos”
Por Paulina Medina*
¡Propósitos, propósitos, propósitos! ¿Por que esperar a un año nuevo para mejorar? Se dice que cada día que despertamos tenemos la oportunidad de cambiar aquellas cosas que no nos gustan de nuestras vidas. Deberíamos empezar haciendo los cambios en cuanto nos demos cuenta de ello y no esperar hasta el principio del año. Pero ya que empezando el año todos estamos bien motivados y dispuestos a hacer y deshacer, aprovechemos.
Independientemente de si hacer propósitos nos funcione o no, hagamos unos por si las dudas. Seamos realistas al elegir propósitos y más que nada veamos este año nuevo como una aventura. La vida no nos va a cambiar por pura suerte, tenemos que hacer nosotros los cambios que queremos. Todos podemos recordar el año 2011 e identificar en unos cuantos segundos si fue un buen año para nosotros o no.
A lo largo de los meses recordamos aquellos momentos difíciles y reflexionamos si fueron momentos de aprendizaje. También recordamos aquellos momentos felices y decidimos si queremos tener más de ellos para este nuevo año. Pensar en grande y soñar en grande es la clave para que cada día sea un paso más hacia nuestros objetivos. Y como dirían mis amigos de Kairos: “que tus sueños sean lo suficientemente grandes para que Dios quepa en ellos”.
Somos jóvenes y tenemos que: disfrutar cada momento, lograr lo imposible, motivarnos, arriesgarnos, perdonar y sonreír. Disfrutar cada etapa por la cual pasamos y confiar que esta nos ayudará para llegar a la siguiente etapa. Tenemos que disfrutar el presente sin descuidar el futuro.
Intentemos lograr lo imposible y no darnos por vencidos. Saber que podemos lograr grandes cosas si realmente nos lo proponemos. Motivarnos nosotros mismos y ayudar a motivar a otros. Arriesgarnos a salir mas allá de lo que acostumbramos. Desafiar el miedo que nos detiene y tener la valentía de salir de la rutina y buscar más allá. Perdonar todo aquello que turbe nuestro corazón ya que el resentimiento no debe tener lugar en nuestras vidas. Perdonar como si nosotros fuéramos los que buscamos algún perdón. Y ante cada momento y cada situación, nunca olvidar poner una sonrisa. No siempre es fácil sonreír cuando las cosas no van tan bien, pero sí que ayuda a que pase de mejor manera. Dejar la negatividad fuera de nuestras vidas y tener paciencia ante las situaciones para poder enfrentarlas con calma. Es increíble como una simple sonrisa puede cambiar nuestro estado de ánimo.
No importa que tan bueno o malo haya sido el año pasado, lo que si importa es como queremos nosotros aprovechar este nuevo año para alcanzar la felicidad que Dios nos promete en nuestras vidas. Empecemos esta aventura acompañados de nuestros familiares y amigos. Hay que dejar el miedo atrás y buscar dar siempre los pasos que nos lleven hacia algo mejor. Que los planes para este año sean grandes y dejemos que Dios tome parte de cada paso que demos. No es que nuestros planes sean malos, simplemente que los planes de Dios son mejores. ¡Feliz Año Nuevo!
*Paulina Medina pertenece a la parroquia Queen of Peace en Aurora y es parte del Comité de Educación ARIS del Centro San Juan Diego.
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