Sobre el valor de la vida
Lo que nos enseña la Iglesia en relación al aborto
Este mes, en esta sección de preguntas y respuestas, recibimos la pregunta de la Sra. María del Refugio de la Parroquia Our Lady of Peace en Dillon. Ella nos pregunta ¿Cuál es la posición de la Iglesia Católica sobre el aborto?
Si tienes alguna pregunta o duda sobre la fe y deseas que sea respondida, envíanos tus comentarios a elpueblo@archden.org ó llámanos al 303.715.3219. Con mucho gusto responderemos tus inquietudes.
La Iglesia Católica entiende por aborto la muerte provocada del feto, realizada por cualquier método y en cualquier momento del embarazo desde el instante mismo de la concepción.
En el lenguaje común, llamamos aborto a la expulsión prematura de un feto humano, ya sea espontáneamente o provocado. Se habla de aborto espontáneo cuando la muerte es producto de alguna anomalía o disfunción no prevista ni deseada por la madre (en este caso es inevitable y no hay culpa alguna de ninguna parte); y de aborto provocado (que es lo que suele entenderse cuando se habla simplemente de aborto) cuando la muerte del bebé es procurada de cualquier manera: doméstica, química o quirúrgica.
Los defensores del aborto han procurado cubrir su naturaleza criminal mediante terminología confusa o evasiva, como “interrupción voluntaria del embarazo” o bajo conceptos como “derecho a decidir” o “derecho a la salud reproductiva”. Pero en realidad no se puede ocultar el hecho de que el aborto es un infanticidio (asesinato de un niño).
Los cristianos, entre los que nos contamos los católicos, sabemos que la dignidad de la persona humana tiene su más profundo fundamento en el hecho de ser hijos de Dios, y que Él, por amor a todos nosotros, envió a su Hijo único para que se hiciera hombre, y así, el divino que se hace humano, elevará a lo más alto la dignidad humana haciéndonos partícipes de su divinidad.
Por eso los católicos, al vivir su fe, valoran en toda su dimensión el drama terrible del aborto como un atentado contra esta dignidad sagrada. Necesitamos hablar de una profunda y plena comprensión del valor de la persona humana. Nuestra fe, como fundamento para nuestra actitud en favor de la vida, nos hace ver que el olvido de Dios lleva con más facilidad al olvido de la dignidad humana y a caer en el círculo vicioso de la perversión total, así es que para defender la vida nos basamos firmemente en nuestra fe católica.
Muchos alegan que la Biblia no dice nada acerca del aborto, y es verdad que la Biblia no condena explícitamente el aborto. Sin embargo, la Biblia enseña que lo que hay en el seno de una madre embarazada es un ser humano (ver Salmo 139, 13-15; Jeremías 1, 5; Lucas 1, 13; Mateo 1, 21). Además, la Biblia condena el homicidio directo de los inocentes (ver Éxodo 23, 7; Deuteronomio 27, 25; Mateo 18, 10 y 14). Ahora bien, los niños y las niñas que no han nacido todavía son evidentemente inocentes, por consiguiente, el matarlos por medio del aborto es un delito condenable.
Todos los que creemos en Dios estamos de acuerdo en que Dios es quien concede los hijos y quien infunde el alma en el cuerpo humano. Ello significa que Dios crea a cada ser humano para un propósito. No tenemos el derecho de contradecir Su voluntad en el maravilloso plan de amor que tiene para todos sus hijos.
Sabemos que los que argumentan que la Biblia no condena el aborto lo que buscan es la aprobación, pero sería absolutamente absurdo pensar que la Biblia podría aprobar el aborto.
Muchos dicen que la mujer tiene derecho a elegir. Pero ¿acaso puede existir un derecho que le dé a una madre la capacidad de elegir entre matar o dejar vivir a un hijo?
El aborto es algo muy grave ante los ojos de Dios y para la Iglesia, tanto, que se podría llegar a la excomunión. Dios es vida y nosotros somos pro-vida.
Agradecemos a Mons. Jorge De los Santos por colaborar con esta respuesta.
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