
La Espera
¿Estamos bien preparados para la venida del Niño Dios?
Por Max López*
Diciembre es el mes de las novena y las grandes celebraciones, como por ejemplo la Inmaculada Concepción, la Virgen de Guadalupe, año nuevo con la celebración de María, Madre de Dios, pero lo que sí nos roba toda la atención es la celebración de la Navidad, se puede sentir el olor a ponche, a tamales. En nuestros países muchas veces ya se llega el olor a pino fresco, los villancicos se empiezan a escuchar, el eco de las campanas de la Iglesia se comienza a reflejar en nuestra mente, nuestro corazón se pone nostálgico al recordar a nuestros seres queridos, en especial aquellos que dejamos allá en lo lejano de nuestros países o los que ya no están con nosotros.
Los suspiros fuertes no se hacen esperar, donde todo nuestro ser, aspira paz, alegría, felicidad, solidaridad y mucho más, este es el mes donde el amor brilla dentro de propios y extraños; todo el mundo hace algo para esperar, preparan la casa, la adornan con lucecitas de colores, en aquellas casas más humildes donde el piso es de tierra, la gente se esmera por barrer y echar agua para que la tierra sea firme y así esperar la Navidad.
¡Qué momento! En la mente de mucha gente están los regalos, y se han pasado mucho tiempo ahorrando para no quedarle mal a nadie de sus familiares y amigos, las compras no se hacen esperar, chicos y grandes, esperan la Navidad, todo el mundo está a la expectativa de ese día. Las uvas no pueden faltar, creyentes o no creyentes esperan la Navidad y cuando llega la medianoche ya del día 25 de diciembre, todo el mundo a regalarse un fuerte abrazo, junto con una sonrisa y alegría de un momento único.
Pero quizá las preguntas que tienen que permanecer en cada uno de nosotros deben de ser: ¿realmente estamos preparándonos para la espera de la Navidad? ¿La espera del nacimiento de Cristo nuestro Señor? ¿La espera del Niño Dios? ¿Hemos ya preparado el camino para que llegue nuestro Salvador?
La invitación es para que todos nosotros reflexionemos en ¿cómo estamos a la espera? Todo es bueno, el ambiente navideño, la solidaridad, etc. ¿Pero cómo creemos que está nuestro corazón? Ese es el camino principal que tenemos que limpiar y arreglar de todo lo que sea necesario, limpiarlo de los egoísmos, las envidias, avaricias, los deseos carnales.
Hay mucha gente en nuestra sociedad que cree que una entrega de amor entre comillas, es el mejor regalo, y hay fiestas que donde más abunda el licor y las relaciones desordenadas, más se olvidan de la verdadera preparación para recibir al Rey.
¿Dónde estás tú mi querido hermano y hermana? ¿Cómo estas preparándote para enderezar tu camino, para darle espacio y posada al Niño Dios, no sólo en esta Navidad, si no por el resto de tus días? Pido a Dios, que cuando llegue el momento de darnos un abrazo y decirnos feliz Navidad, nosotros nos podamos sentir contentos y orgullosos de nosotros mismos, porque al primero que le hemos dado el abrazo de felicitación, es al mismo cumpleañero, al mismo Dios, ánimo hermanos no se sientan solos, no piensen que no pueden lograrlo, al contrario todo se puede en Cristo Jesús.
Que esta Navidad sea la que marca la diferencia en nuestras vidas pasadas en lo desordenado, a nuestras vidas presentes y futuras en Cristo Jesús.
¡Feliz Navidad y Prospero año 2012!
* Max es Director del Ministerio de Jóvenes de la Iglesia de Santa Teresa en Aurora.