¿Es el embarazo una enfermedad?
Controversias en lo que afirma el Instituto de Medicina del Departamento de Salud de USA
Por Dr. Luis E Raez
El 19 de Julio pasado el Instituto de Medicina (IM) recomendó al Departamento de Salud de los Estados Unidos (Human and Health Services - HHS) en un documento titulado: “Clinical Preventive Services: Closing the Gaps” (Cerrando las deficiencias en Medicina Preventiva), que se considere al embarazo como una enfermedad y se tomen medidas para prevenirlo.
Esto sucedió porque originalmente el HHS le había ordenado al IM la importante tarea de estudiar, revisar y recomendar qué medidas eran importantes para asegurar el bienestar de la mujer americana y promocionar su salud. El reporte del IM recomienda básicamente que todos los métodos contraceptivos sugeridos por la Food and Drug Administration (FDA) sean usados plenamente como parte de “medicina preventiva” para la mujer. Aquí están considerados los dispositivos intrauterinos (DIU) y píldoras que pueden causar abortos. Asimismo, se promueve una educación contraceptiva de la mujer y se financia consejería para promocionar estas medidas entre las mujeres. A diferencia de cualquier medicina que se prescribe en los Estados Unidos donde el paciente tiene que pagar una parte.
El Cardenal Daniel DiNardo de la Arquidiócesis de Galveston-Houston y Jefe del Comité Pro-vida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos se pronunció inmediatamente a través de una radical oposición a las recomendaciones del IM porque incluye, además de lo mencionado, la promoción de la esterilización quirúrgica para evitar el embarazo. El Cardenal DiNardo explica que el embarazo no es una enfermedad y la fertilidad no es una condición que deba ser suprimida por cualquier medio técnicamente posible.
El reporte pide que los seguros de salud públicos y privados cubran abortos quirúrgicos incluso sin necesidad de hacer copagos como mencionamos. Esto significa que el costo de todo será pagado por los empleadores y empleados que aportan mensualmente sus cuotas de seguros de salud. Esta resolución lamentablemente viola los derechos de conciencia de los ciudadanos que ante sus convicciones morales se oponen -por ejemplo- a la esterilización masiva y/o aborto.
Con el fin de contrarrestar esta iniciativa del IM, los representantes Jeff Fortenberry y Dan Boren han propuesto al congreso americano el “Respect for Rights of Conscience Act” (Respeto por los Derechos de Conciencia - HR 1179). El IM está promoviendo prácticas que afectan la vida de nuevos seres humanos, son riesgosas para la mujer y traen consecuencias económicas para los empleadores y empleados .
Por otro lado, el “National Catholic Bioethics Center” (NCBC) hizo un pedido al Departamento de Salud de los Estados Unidos para que rechace estas recomendaciones afirmando que ello no sólo va en contra de la buena práctica de la medicina, sino también viola la conciencia de la persona que está obligada a implementarlas. De esta manera, todos los ciudadanos americanos están obligados por ello, a subsidiar las prácticas abortivas y las esterilizaciones quirúrgicas que estarán cubiertas por el sistema público o privado. Al establecer estas recomendaciones no se consideró en invitar a la Iglesia Católica, cuando Ella es uno de los proveedores de salud más grandes de los Estados Unidos. “El embarazo no es una enfermedad que debemos prevenir y el embrión no es un enemigo que no tiene el derecho de ser criado y cuidado en el útero de su madre” señaló la NCBC.
Por otro lado, la Catholic Medical Association (Asociación de Médicos Católicos) considera que estas recomendaciones del Instituto de Medicina ponen en peligro la salud de millones de americanos. “Considerar contraceptivos como servicios preventivos de salud es algo totalmente ilógico ya que servicios de salud preventivos deberían evitar una enfermedad, disfunción o injuria que va a requerir un tratamiento que restaure la salud o la función de un órgano… la fertilidad es algo natural en el ser humano así como el embarazo así no sea siempre planeado o deseado” afirmaron los médicos. Asimismo CMA señala que los contraceptivos no son medicinas inocuas y poseen claros riesgo de accidentes vasculares cerebrales y cardiacos. Designar a estas medicinas como servicios preventivos y administrarlas a personas sanas causa la falsa impresión que podrían ser medicinas seguras.
Finalmente, a través de los años, hemos visto que promover contraceptivos ha fallado. Por ejemplo, 35 estados en el país tienen aprobados los contraceptivos como parte del formulario de medicinas, a pesar de ello la mitad de embarazos en Estados Unidos se consideran no deseados y 54% de las mujeres que tienen abortos han usado contraceptivos durante el mes en que se embarazaron. Ello prueba que el uso masivo de contraceptivos no es una medida efectiva para prevenir el embarazo y lo es menos aún para promover el bienestar y la salud de la mujer americana.
El Dr. Luis E. Ráez es American Board Certified en Medicina Interna, Geriatría y Oncología Médica. El Dr. Raez es actualmente Co-director del Programa de Oncología Toráxica del Memorial Cancer Institute en Florida. Asimismo es profesor Asociado de Medicina en la escuela de Medicina “Herbert Wertheim” de la Florida International University (FIU). El Dr. Ráez se dedica a la investigación de nuevos tratamientos contra el cáncer y tiene diversas publicaciones científicas en la materia así como numerosas presentaciones en conferencias a nivel nacional e internacional.
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