Las cosas que más cuestan son las que más valoramos
El esfuerzo de una joven por alcanzar una carrera universitaria
Atrevernos a ser jóvenes auténticos y hacer una diferencia. Atrevernos a ser testimonio con nuestras propias vidas. Atrevernos a cambiar el mundo empezando por nosotros mismos. ¡Qué diferentes serían las cosas a nuestro alrededor si como jóvenes nos dedicáramos a hacer esto!
Por Paulina Medina
Mi nombre es Paulina Medina, asisto a la parroquia Queen of Peace y soy parte del Comité de Educación ARIS del Centro San Juan Diego.
Desde chica, siempre supe que algún día yo asistiría a la universidad. No estaba muy segura de qué quería estudiar ni cómo le haría, pero sabía que algún día lo lograría. Durante la preparatoria esas ganas que tenía de ir a la universidad se fueron complicando. No era que ya no quisiera ir, si no que lo único que pasaba por mi mente en esos momentos era terminar la preparatoria. Dejé pasar el tiempo y cuando menos pensé, ya me había graduado. Lo único que alcance a hacer fue aplicar a una universidad y a una sola beca.
Semanas después de mi graduación me aceptaron en el Metropolitan State College of Denver (MSCD) pero no recibí la beca a la cual había aplicado. Pasé el resto del año trabajando en un restaurante para empezar el enorme ahorro que tenía que hacer para poder pagar mi primer semestre. Con mucho esfuerzo y sacrificio, hasta hoy llevo 2 años estudiando en MSCD. Actualmente soy estudiante de medio tiempo, tal vez me demore el doble en terminar mi carrera porque tengo que trabajar y estudiar al mismo tiempo. Sin embargo, sigo luchando por continuar con este sueño y espero algún día poder llegar a ser Psicóloga de niños y adolescentes.
No ha sido fácil, pero lo que más cuesta hacer en la vida es lo que más vale la pena y tengo la gran satisfacción de poco a poco ir cumpliendo con mis sueños.
Tomar la decisión de seguir estudiando es solamente el primer paso. Varias veces se me han cerrado muchas puertas pero le doy gracias a Dios que ha puesto a personas en mi camino que me han ayudado.
A veces es difícil encontrar los recursos o el apoyo necesario para seguir estudiando. Viendo esta necesidad formé parte del Comité de Educación ARIS del Centro San Juan Diego. Nuestra meta es ayudar a los jóvenes que estén interesados en estudiar, que logren entrar a la universidad. Quiero ser esa ayuda para otros estudiantes y poder guiarlos a cumplir sus verdaderas metas y sueños.
Me alegra el pensar que ayudando a estos jóvenes estoy cumpliendo con mi deber como cristiana. Con la ayuda de Dios, en un futuro no muy lejano la Arquidiócesis de Denver estará llena de aun más profesionales hispanos.
Creo que cada uno de nosotros, jóvenes, tenemos un potencial enorme y la capacidad de hacer muchas cosas. Lo único que falta es que salgamos de nuestra comodidad y veamos más allá del presente. Es muy fácil quedarnos sentados y esperar a que la vida pase por delante sin movernos. Ningún logro nos llegará en bandeja de oro así que tenemos que sacrificarnos y dedicarnos a lo que es realmente importante. Una carrera universitaria no es solamente un papel que se recibe al momento de la graduación para poder obtener un empleo. Es un logro que nos abre las puertas para hacer una diferencia real en el mundo. Es increíble la manera en la cual el estudio nos permite encontrar esas capacidades y nos enseña como ponerlas en uso.
Yo sé que el sacrificio, las desveladas estudiando, las largas horas en una clase y las miles de tareas van a valer la pena cuando me gradúe. Sí, soy joven y me gusta divertirme, pero se que estos años son cruciales para como va a ser mi vida en un futuro. Confío en que todo el esfuerzo de hoy será recompensado el día de mañana. Seamos jóvenes arriesgados y atrevidos, capaces de realizarnos através de los estudios universitarios.
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