En diálogo con nuestro Pastor
Monseñor Chaput comparte sus reflexiones ante su nombramiento como nuevo Arzobispo de Filadelfia
El 19 de julio, el Vaticano anunció que el Arzobispo de Denver, Monseñor Charles J. Chaput, OFM. Cap., fue nombrado Arzobispo de la Arquidiócesis de Filadelfia, Pennsylvania. Más adelante, el dialogó con el Denver Catholic Register y El Pueblo Católico sobre su nombramiento y partida del norte de Colorado.
Por Roxanne King y el Equipo de Redacción de EPC
Pregunta: ¿Cuándo y cómo se enteró de su nombramiento?
Mons. Chaput: Supe del nombramiento en Denver cuando estaba en mi oficina a las 11.45 am el martes 5 de julio. Acababa de terminar una reunión del personal y mi secretaria me dijo que tenía una llamada del Arzobispo Pietro Sambi (Nuncio Apostólico en Estados Unidos). Después de unas palabras de saludo, me dijo que el Santo Padre me había nombrado como Arzobispo de Filadelfia y me preguntó si yo aceptaría. Dije que lo haría.
Pregunta: ¿Cuál fue su reacción?
Mons. Chaput: Hubo rumores de que podría ir a Filadelfia, pero conociendo la situación real que los obispos no se mueven de Colorado a Filadelfia, al menos no muy a menudo, nunca he tomado muy en serio los rumores, así que me quedé muy sorprendido de que esto sucediera realmente. Yo no lo hubiera esperado en absoluto.
Pregunta: Filadelfia se encuentra en medio de un escándalo de abuso sexual. ¿Cómo se siente al asumir la responsabilidad de una diócesis en esa situación?
Mons. Chaput: Yo quiero ir a Filadelfia con un corazón abierto y una mente abierta y ver cómo puedo ser el padre de la diócesis. Cada familia tiene sus problemas y, a veces hay momentos de nuestra historia que son más difíciles que otros. Yo sé que Filadelfia está en un momento importante de su historia. Al mismo tiempo, Filadelfia ha sido una Iglesia grande y gloriosa por muchos años desde el comienzo de nuestro país así que es importante no perder la confianza en el futuro por lo que está pasando ahora. Voy a la diócesis con la confianza y la esperanza de que mi presencia pueda ayudar a los sacerdotes y al pueblo de la arquidiócesis a moverse a través de esto de la forma adecuada, de manera tal, que se ayude a la gente y la Gloria de Dios se logre.
Pregunta: Tenemos entendido que se instalará en Filadelfia el 8 de Septiembre, ¿Dónde estará en el ínterin?
Mons. Chaput: La mayor parte del tiempo estaré en Denver. Me imagino que voy a ir a Filadelfia en algunos momentos para hablar sobre los detalles de la instalación, pero sigo siendo el Administrador de la Arquidiócesis de Denver hasta que esté instalado en Filadelfia. Así como yo soy el Administrador de la Arquidiócesis aquí, el Cardenal Rigali será el Administrador de la Arquidiócesis allá hasta el día de mi instalación.
Pregunta: Usted ha estado en Denver durante 14 años. ¿Qué es aquello de lo que más se enorgullece de su ministerio aquí?
Mons. Chaput: De lo que estoy más orgulloso acerca de Denver es de toda la Iglesia. Tenemos una unión extraordinaria de gente de aquí, el clero y los laicos. Tenemos movimientos de extraordinaria energía apostólica.
Estoy muy orgulloso de nuestros dos seminarios y el número de seminaristas que sirven. Estoy orgulloso de la imaginación creativa que se manifiesta en tantas cosas que tienen su base aquí, como ENDOW (Educar en la Naturaleza y la Dignidad a la Mujer), que enseña a las mujeres de todas las edades el nuevo feminismo del Beato Juan Pablo II, FOCUS (Comunidad de Estudiantes Universitarios Católicos), y el Instituto Agustín, que ofrece maestrías católicas.
Y tenemos los movimientos como el Camino Neocatecumenal, la Comunidad de las Bienaventuranzas, Comunión y Liberación y otros. Estos movimientos son un signo de vida y ardor. Me siento muy inspirado por lo que veo en la vida de nuestro clero y los fieles laicos por su entusiasmo apostólico. Ha sido un tiempo de estímulo mutuo: espero haberlos alentado, pero sin duda ellos me han alentado a mí por la santidad de su vida y gran compromiso con el Evangelio.
Pregunta: ¿Qué siente al dejar Denver?
Mons. Chaput: Tengo sentimientos muy tristes al dejar Denver. Ha sido mi casa durante 14 años y mucha gente me ha apoyado, comenzando por nuestro clero, desde los primeros días hasta ahora. Para mí, es como perder la propia familia, por el clero, los religiosos y los laicos. Cuando esto sucede, siempre hay una tristeza de la separación. Pero yo soy un hombre de obediencia y sé -con alegría y paz- que cosas maravillosas suceden cuando las personas son obedientes, así que cuando el Papa me pidió ir a Filadelfia ni siquiera esperé un minuto para decir que sí porque me parecía que es lo que se debe hacer siempre. Es parte de mi formación de Capuchino, tú dices que sí, sin calcular las consecuencias para ti mismo.
Pregunta: Usted entró a la vida religiosa como Capuchino, una orden que sigue un estilo de vida muy simple. Es evidente que su caminar lo ha llevado a experiencias más amplias. ¿Personalmente, cómo le da usted sentido a esto cuando su primera llamada fue a una vida de simplicidad?
Mons. Chaput: Cuando miro a mi vida vocacional, ésta comenzó en el seminario como estudiante diocesano y me sentí llamado por la vida de San Francisco a ser un franciscano, por lo que mi opción personal en cuanto a vocación era ser sacerdote franciscano capuchino y todo lo que conlleva. Hace veintitrés años este mes el Señor me llamó a dejar eso y me hizo Obispo de Rapid City en South Dakota.
Cuando uno es un obispo, uno es un sacerdote diocesano, que en realidad es el primer sacerdote de la diócesis que sirve. Me he visto en los últimos 23 años como sacerdote diocesano más que como un capuchino, pero un sacerdote diocesano inspirado en los valores y las virtudes de la vida franciscana. Eso influyó mi vida en Rapid City e influyó en mi vida en Denver, y no puedo imaginar que no vaya a influir en mi vida en Pennsylvania.
Una de las cosas que es interesante de esto, es que pasé 10 años como capuchino en el oeste de Pennsylvania cerca de Pittsburgh, no de Filadelfia, pero no por ello es menos parte de la Commonwealth de Pennsylvania. Disfruté de mi tiempo allí y la gente de allí. En cierto sentido regresar a Pennsylvania no es ir a un lugar de extraños, es regresar de nuevo a una parte de mi vida, eso me ha parecido muy bonito y de lo cual estoy agradecido. Nunca hubiera esperado volver allí, pero ha sucedido en el Plan de Dios, así que espero responder a la gracia lo mejor que pueda.
Pregunta: Ahora va a la sexta diócesis más grande en los Estados Unidos, ¿qué opina de eso?
Mons. Chaput: Yo creo que Denver es la 25ta ó 28va en tamaño, no me di cuenta que Filadelfia era la sexta más grande. La forma como he sido Obispo de Rapid City y Denver es estar muy involucrado personalmente en todo. A pesar de que delego responsabilidades, todavía estoy informado sobre todos los detalles de la vida diocesana. He sido capaz de responder personalmente a los correos que me vienen de Denver y todas las partes del mundo. Pero ahora estaré en una situación mucho más extensa y no sé si voy a tener el tiempo para seguir operando de esa manera. Mi deseo, por supuesto, es continuar operando de una manera apostólica muy personal y no involucrarme demasiado en la burocracia. Yo diría que de todas las cosas sobre el mudarme a Filadelfia, la que es motivo de preocupación para mí es su tamaño y cómo operar como obispo de una manera pastoral en una diócesis tan grande.
Pregunta: Dos semanas después que el entonces Arzobispo Rigali se instaló en Filadelfia, fue nombrado Cardenal. Han habido rumores, desde hace mucho tiempo, que algún día usted se convertiría en cardenal. ¿Qué piensa sobre eso?
Mons. Chaput: Todas las diócesis creen que su obispo debe ser un cardenal, porque la gente quiere a su obispo y creo que eso es una cosa hermosa. Varios de los últimos ordinarios de Filadelfia han sido creados cardenales. El Papa es libre de seguir haciéndolo o no. No creo que haya una conexión automática entre ir a Filadelfia y convertirse en un cardenal, por lo que no espero que eso suceda. Si esto ocurre, es la voluntad de Dios, también, pero la parte más importante de estar en Filadelfia es ser el Ordinario del lugar para servir a los sacerdotes y a la gente allí y vivir en el presente y no en el futuro.
Pregunta: Usted ha sido un gran defensor de la comunidad hispana, y durante su tiempo como Arzobispo de Denver, los hispanos han encontrado a un padre en usted. ¿Qué le diría a muchos de los que tienen miedo o preocupación de lo que les podría suceder cuando usted se vaya?
Mons. Chaput: Yo tengo un gran afecto por la comunidad hispana de la Arquidiócesis de Denver. Me he sentido como en casa con ellos. Algunos me han dicho que han encontrado a un padre en mí. Ciertamente, he encontrado que son mi familia y estoy profundamente agradecido por ello. Algunos me han dicho que tienen miedo y les preocupa lo que pueda pasar cuando me vaya. Mi respuesta a eso es que Dios es más Padre que yo. Y Dios va a cuidar de ellos mejor de lo que yo podía y que no tienen que tener miedo. La Iglesia será prudente en el envío de un nuevo obispo a Denver, que hará de la comunidad hispana una parte importante de su vida también. Pido a todos en la comunidad hispana que sigan considerándome como su hermano en sus oraciones y con su amor. Siempre les estaré agradecido...Me voy con gran tristeza pero también con mucha gratitud y esperanza para el futuro. Yo sin duda comenzaré a orar inmediatamente, y ya he orado, para que el próximo obispo aquí pueda hacer un trabajo mucho mejor que yo y guíe a la Arquidiócesis de Denver hacia un futuro aún mejor y más perfecto. Voy a mantener esta intención en mis oraciones y pensamientos en los meses que se avecinan.
* Roxanne King es editora del Denver Catholic Register.
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