
¡Gracias!
Por un servicio fiel y dedicado a los hispanos ¡Adiós!
Por Rossana Goñi
Muchas veces es sólo ante las despedidas, ya sea porque nos mudamos a otro país o estado, o porque nos toca partir a la Casa del Padre, o porque cambiamos de trabajo después de muchos años, o porque dejas la casa de tus padres ante tu próximo matrimonio, u ordenación o entras a una comunidad o convento, es que uno expresa con mayor claridad lo agradecido que está de la persona que parte.
En este caso, después de nueve años de fiel servicio en la Arquidiócesis de Denver en el Ministerio Hispano, Luis Soto, ha aceptado una propuesta de trabajo en la Universidad de Regis y dice adiós a la comunidad hispana en el norte de Colorado. Ante este cambio y partida de Luis por otros caminos, “El Pueblo Católico” quiere agradecer muy hondamente su preocupación, servicio, aportes, colaboración y entrega generosa hacia nosotros para poder tener una buena y fiel publicación en español.
Imagino que para Luis no ha sido fácil la decisión. Pero, también imagino que lo ha pensado y rezado mucho. Y ante eso, ¿qué hacer?, pues seguir siendo fiel al Plan que ahora Dios tiene para Luis, su familia y la comunidad hispana en esta arquidiócesis. Una vez más, siempre, siempre lo que queremos es ser fieles al Plan de Dios, pues es lo mejor. No sólo podemos decir que es lo que “está bien”, sino que “es lo mejor, para bien de todos”. Con esa certeza y confianza en Dios y su Plan de Amor, seguimos caminando.
A través de esta publicación, todos ustedes podrán leer que son muchísimas las expresiones de afecto y agradecimiento a Luis. Desde las llanuras del este hasta las montañas rocosas felicitan la labor incansable que Luis ha ofrecido a todo quien se ha acercado a él en busca de guía, formación, consejo, orientación. ¿Cuánta gente pasa por nuestras vidas, verdad?
Esta ocasión de un poco de pena, pues se le extrañará a Luis; pero también de inmensa alegría, pues sabemos que es lo mejor, me lleva a recordarles qué importante es no desperdiciar ni un momento en nuestras vidas. De entregarnos al máximo de nuestras capacidades y posibilidades, de ser siempre fieles a lo que Dios nos pide. En nuestra fidelidad al Plan de Dios a través de la entrega generosa en amor y verdad, se verán los frutos de la obra y bondad de Dios en el mundo. A veces no nos damos cuenta, pero Dios obra muchísimas cosas a través de nuestros actos, cuando somos fieles a su Plan.
A cada uno, Dios al crearnos nos ha regalado en abundancia, hemos recibido dones y virtudes que vienen y nacen de Él, Fuente de todo bien. Al no-sotros recibir ello, lo que nos toca es ponerlos al servicio de los demás, para que sea Él quien viva en nosotros, para que sea Él quien actúe a través de nosotros. Todo esto traerá muchos frutos, frutos que nos alegran, nos despliegan, nos impulsan a seguir entregándonos. Frutos que no son para mí, sino para darle Gloria a Dios. Los frutos se dan si hemos sido fieles a lo que Dios nos pide en el día a día. Frutos que los recibimos y se los entregamos a quien le pertenecen. “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios; como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos. “ (1 Co 10, 31-33)
Una vez más, muchas gracias Luis por tanta entrega, dedicación e incansable trabajo por la comunidad hispana de la Arquidiócesis de Denver. Ten la seguridad que tu fidelidad ayudará a muchos a ser fieles también.
Sigue contando con nuestra amistad de siempre y la certeza de nuestras oraciones por ti, tu familia y el nuevo servicio de trabajo entre los jóvenes en la universidad.
¡Qué Dios te bendiga!