El año litúrgico
"Este mes nos llamó Blanca Ruiz de la Parroquia Saint Therese, Aurora, haciéndonos esta pregunta: “En estos últimos meses, hemos estado celebrando primero la Cuaresma y ahora la Pascua, así que yo me pregunto ¿Qué es el año Litúrgico y porqué existe un año litúrgico?”.
Si tienes alguna consulta, pregunta o duda sobre tu fe, no dejes de escribirnos a pueblo@archden.org ó llámanos al 303.715.3219.
Juan Pablo II nos dice que el año litúrgico es “camino a través del cual la Iglesia hace memoria del misterio pascual de Cristo y lo revive”.
La celebración del misterio cristiano, se realiza a través del tiempo, cada año se conmemoran los principales acontecimientos de la intervención de Dios y su salvación en la historia del hombre. El Año Litúrgico es la celebración - actualización del misterio de Cristo en el Tiempo; es decir, la celebración y actualización de las etapas más importantes del plan de salvación de Dios para el hombre.
El eje sobre el cual se mueve el Año Litúrgico es la Pascua. Por lo tanto la principal finalidad consiste en acompañar gradualmente al hombre hacia una conformación auténtica con Cristo, muerto y resucitado.
Hubo un proceso histórico para que el Año Litúrgico quedara formado como ahora lo tenemos.
Cuando los Apóstoles comenzaron su predicación, lo hicieron en torno a la Resurrección del Señor –la Pascua- este acontecimiento histórico y trascendente. La celebración de la “Cena del Señor”, que es la actualización del Sacrificio de Cristo, era cotidiana para los primeros cristianos, aunque también era semanal, que no coincide con el sábado de los judíos, sino con el primer día de la semana, día de la Resurrección del Señor. Lo que antes se le denominó “Primer Día de la Semana”, luego se le llamó “Día del Señor” o “Domingo” En otros idiomas se le llama “Día del Sol”.
La Fiesta anual más antigua y más importante para los cristianos es la Vigilia Pascual o Pascua del Señor, cuya inmediata preparación se realizaba por medio del Triduo Pascual, que progresivamente se prolongó hasta convertirse en el tiempo de Cuaresma (cuyo inicio es el miércoles de ceniza), todo esto sin que se perdiera la visión de preparación para la Pascua. La celebración de la Pascua se prolonga durante cincuenta días hasta la Fiesta de Pentecostés (que es a lo que llamamos el tiempo Pascual)
Anunciar y exaltar la Resurrección del Señor, llevó a los primeros cristianos a una mejor comprensión del misterio de la salvación. Comprendieron que para llegar a la Pascua, fue necesario toda una vida que tuvo un inicio en el tiempo. Por lo que se comenzó a conmemorar la Fiesta de la Navidad –el nacimiento de Jesús-. Las celebraciones de las fiestas de Navidad y Epifanía, tuvieron sus orígenes en el siglo IV. Y, como sucedió para la Pascua, se sintió la necesidad de un tiempo de preparación que se llamó Adviento.
Comprendamos pues, que la liturgia es la manera de celebrar nuestra fe. No sólo tenemos fe y vivimos de acuerdo con ella, sino que la celebramos con acciones de culto en las que manifestamos, comunitaria y públicamente, nuestra adoración a Jesucristo, presente con no-sotros en la Iglesia.
Los tiempos del Año Litúrgico son: Adviento; Cuaresma; Pascua; Tiempo Ordinario.
El Tiempo de Adviento es tiempo de espera para el nacimiento de Dios en el mundo. Es recordar a Cristo que nació en Belén y que vendrá nuevamente como Rey al final de los tiempos. Es un tiempo de cambio y de oración para comprometernos con Cristo y esperarlo con alegría. Es preparar el camino hacia la Navidad. Este tiempo litúrgico consta de los cuatro Domingos que preceden al 25 de diciembre.
Al terminar el Adviento, comienza el Tiempo de Navidad, que va desde la Fiesta de la Navidad, que se celebra el 25 de diciembre y nos recuerda que Dios vino a este mundo para salvarnos hasta el domingo siguiente a la Fiesta de la Epifanía.
La primera sección del Tiempo Ordinario es el que abarca después del Tiempo de Navidad hasta inicio de Cuaresma. En el Primer y Segundo Tiempo Ordinario del Año litúrgico, no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de Cristo. En ambos tiempos se profundizan los distintos momentos históricos de la vida de Cristo para adentrarnos en la historia de la Salvación.
El Tiempo de Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y se prolonga hasta el Triduo Pascual. Es tiempo de preparación para la Pascua o Paso del Señor. Es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Es tiempo para la conversión del corazón.
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Resurrección. En el Triduo Pascual se recuerda y se vive junto con Cristo su Pasión, Muerte y Resurrección.
El Domingo de Pascua es la mayor fiesta de la Iglesia, en la que se celebra la Resurrección de Jesús. Es el triunfo definitivo del Señor sobre la muerte y primicia de nuestra resurrección.
El Tiempo de Pascua es tiempo de paz, alegría y esperanza. Dura cincuenta días, desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés, que es la celebración de la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles. En esta fiesta se trata de abrir el corazón a los dones del Espíritu Santo.
Después de Pentecostés sigue la segunda sección del Tiempo Ordinario del año litúrgico que termina con la fiesta de Cristo Rey.
En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:
Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua.
Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario.
Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa.
Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
