
Diversidad cultural
Por Luis Soto*
Nuestra Iglesia Católica hoy en día trabaja con el reto de la diversidad cultural en nuestras parroquias, ya no siguiendo un modelo de asimilación, ni uno de parroquias nacionales. Los grandes movimientos sociales de los 60’s y 70’s así como la renovación que trajo consigo el Concilio Vaticano II, nos llevó a hacer cambios significativos en la manera como manejamos las diferencias culturales y lingüísticas en nuestras parroquias. Surgió un nuevo modelo, llamado multiculturalismo. Bajo este modelo pretendíamos dar la bienvenida a la diversidad cultural. En la Arquidiócesis de Denver, muchas parroquias que tradicionalmente no servían a hispanos comenzaron a hacerlo. La diversidad se convirtió en una bendición que debía ser celebrada y no en un problema que debía resolverse, al menos ese era el ideal.
Este modelo multicultural, a pesar de sus buenas intenciones, trajo consigo otras dificultades. Primero que nada, se ha concentrado en elementos culturales externos y no ha reconocido que todo grupo tiene una cultura, incluyendo los euro-americanos.
Bajo este modelo también, el ministerio hispano se ha aislado del resto de la Iglesia, e incluso ha considerado su naturaleza hispana por encima de su naturaleza de ministerio católico. Por supuesto que este modelo hizo el ministerio hispano más fácil y a las oficinas hispanas más eficientes, pero a gran costo en la unidad de la Iglesia.
Desafortunadamente, este modelo no ha promovido la colaboración como una sola Iglesia entre los diversos grupos culturales, al contrario, nos ha dividido en varios grupos étnicos dentro de la misma Iglesia. Muchos párrocos dirán que sienten que tienen “dos parroquias -o más- bajo un mismo techo”.
Las limitaciones de este modelo multicultural nos ha llevado a una Iglesia que parece ser ahora culturalmente más dividida que antes y en su mayor parte, no ha promovido un nuevo Pentecostés, sino que ha perpetuado la antigua “Babel”.
¿Qué modelo necesitamos ahora que la diversidad cultural y lingüística de nuestra Arquidiócesis y de toda la nación continua creciendo?