
A seguir trabajando
Expresa tu apoyo al matrimonio y agradece a estos legisladores
Por el Exmo. Monseñor Charles J. Chaput.

Los miembros del Comité Judicial del Congreso de Colorado dejaron morir un Proyecto de Ley de “Uniones Civiles” esta semana. Una versión del Senado del proyecto estableciendo la legalidad de las uniones civiles del mismo sexo – SB 172- ya había sido aprobada. Pero el Comité Judicial del Congreso tenía que aprobar la versión del proyecto del Senado y pasarlo para un debate más amplio en la Cámara.
Enfrentando cobertura informativa hostil y enorme presión política, los opositores a esta legislación hicieron lo correcto. Ellos desafiaron y anularon el proyecto efectivamente cancelándolo para esta sesión. Suena a un pequeño acto, pero requirió valentía especialmente en un ambiente de amarga crítica. Los miembros del Comité que se opusieron al proyecto merecen nuestra gratitud y apoyo.
Los cristianos creemos en la dignidad de toda vida humana sin excepción. Pero el debate sobre las uniones civiles no consiste en asegurar derechos básicos a las personas homosexuales. Esos derechos ya están garantizados bajo la ley. Tampoco se trata del amor o la igualdad personal. Las uniones civiles no aseguran ninguno de estos mejor de lo que el matrimonio lo hace.
El debate sobre las uniones civiles es en realidad sobre garantizar la legitimidad de los acuerdos sociales y de las conductas personales que la mayoría de las sociedades y las tradiciones religiosas han encontrado problemáticas a partir de una larga experiencia; y que un gran número de personas ven como moralmente problemáticas, no porque sean “odiosos” o “asustados” o “fanáticos” o “incultos”. Este tipo de lenguaje es el verdadero fanatismo en este debate, y las personas que se oponen lo hacen porque han pensado cuidadosamente en las implicancias que tendría para la sociedad en general.
Astutamente, el Proyecto de Ley 172 no limitó su definición de uniones civiles a parejas del mismo sexo. Pero las parejas del mismo sexo habrían inevitablemente sido los principales beneficiarios, como se hizo evidente incluso durante las audiencias del Comité. También es importante notar que en cada estado donde las uniones civiles han sido legales, la presión política para el “matrimonio gay”, no ha declinado sino crecido. Las uniones del mismo sexo, cualquiera que sea la forma legal que tomen, no pueden crear una vida nueva. No pueden replicar el amor entre un hombre y una mujer. Pero sí copian el matrimonio y la familia y en el proceso no sólo compiten sino que disminuye el status único de ambos.
Desafortunadamente, ya hemos recorrido este camino previamente. En el 2006, los pobladores de Colorado votaron fuertemente a favor del matrimonio tradicional y en contra de las uniones domésticas. El pueblo de Colorado habló claramente. Pero esto no es lo que ciertos intereses quieren escuchar. Y esta es la razón por la cual el tema de las uniones civiles regresará les guste o no a los pobladores de Colorado. Una de las lecciones que tenemos que aprender de la batalla sin fin en torno a la proposición 8 en California es que cuando se trata de la batalla cultural en torno al matrimonio, las uniones civiles y las uniones domésticas, “la voluntad del pueblo” es raramente soberana. Por el contrario: los medios masivos como las cortes e intereses especiales agresivos tratan al incómodo voto popular como plastilina que debe ser remodelada.
Colorado no es la excepción. El objetivo de la SB 172 fue la de darle la vuelta a los resultados del 2006. Este intento fracasó. Pero otros seguirán. Y esto significa que los pobladores de Colorado que quieren asegurar y proteger el status privilegiado del matrimonio deben permanecer activamente comprometidos en la discusión.
Por favor, expresa tu apoyo al matrimonio y tu oposición a las uniones civiles contactando a tu Senador o Congresista estatal. Este es un tema que puede influir el futuro por décadas. Lo que piensas, digas y hagas hoy será decisivo.