
Una Familia Bajo un Mismo Dios
Por Luis Soto
“Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse. Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo. Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua”. (Hch 2,4-6)
Muchos de ustedes han escuchado ya de la iniciativa arquidiocesana llamada Una Familia Bajo un Mismo Dios, o bien One Family Under God, inglés. La intención de dicha iniciativa es redescubrir nuestra identidad como católicos. En parroquias en donde hay presencia hispana y no hispana conviviendo, muchas veces sufrimos fuertes divisiones y tensiones, cuando en realidad debiera prevalecer la unidad del Cuerpo de Cristo por encima de todo. Entendernos como Una Familia Bajo un Mismo Dios, nos ayudará, a hispanos y no hispanos a descubrir nuestra real identidad como católicos y nuestra vocación a ser una sola familia de fe, unida por el común denominador de nuestra fe católica, aunque diversos por las particularidades propias de cada grupo. A fin de cuentas en el corazón de nuestra fe, creemos que Dios es Uno y Trino. Es decir, es Uno en tres personas distintas. Dios es, en este sentido, una familia que sigue siendo un solo Dios.
En este espacio mensual en tu periódico “El Pueblo Católico”, encontrarás reflexiones sobre la unidad, sobre la diversidad, sobre nuestro esfuerzo de integración, sobre nuestras diversidades, pero sobre todo, sobre aquello que nos une, nuestra fe común en Jesucristo muerto y resucitado. Él no cambia, es el mismo. Te invito entonces a que cada mes busques este espacio para aprender cómo podemos ser integralmente parte de nuestra Iglesia local, de nuestra parroquia, y como nuestros grupos y movimientos pueden hacer un esfuerzo por integrarse a la Iglesia trayendo consigo todas las bendiciones y dones propios de nuestra cultura.