¿Qué son los dogmas?
Una explicación completa de las verdades de fe
Empezando el año, nos escribe desde Denver una madre de familia y nos pregunta: ¿Qué son los dogmas? Si tú tienes alguna duda de fe o cualquier tipo de cuestionamiento, no dudes en escribirnos a elpueblo@archden.org ó llámarnos al 303.715.3219 para plantearnos tu pregunta. Nosotras la responderemos en esta sección.
Entendemos por dogma una verdad que pertenece al campo de la fe o de la moral, que ha sido revelada por Dios, transmitida desde los apóstoles ya sea a través de la Escritura, ya sea de la Tradición, y propuesta por la Iglesia para su aceptación por parte de todos los fieles. Los dogmas son doctrinas definidas solemnemente por el Papa o por un Concilio General. Una verdad revelada se convierte en dogma cuando es propuesta por la Iglesia por medio de su Magisterio ordinario o su oficio de enseñar.
El concepto de dogma, entonces abarca una doble relación: con la revelación divina y con la enseñanza autorizada de la Iglesia. Los teólogos distinguen tres clases de verdades reveladas: verdades reveladas formal y explícitamente; verdades reveladas formal pero sólo implícitamente; y verdades reveladas sólo virtualmente. La revelación es formal y explícita cuando se transmite en términos claros y específicos. Es formal pero implícita cuando el lenguaje no es tan claro y deben utilizarse cuidadosamente las reglas de interpretación para determinar su significado. Y una verdad se llama sólo virtualmente revelada cuando no está garantizada por la palabra de quien transmite pero se puede deducir de algo que sí ha sido formalmente revelado. Ahora bien, las verdades reveladas formal y explícitamente por Dios son indudablemente dogmas en sentido estricto cuando la Iglesia las propone o define. Tales son, por ejemplo, los artículos del Credo de los Apóstoles. De igual modo son dogmas en sentido estricto las verdades reveladas por Dios formalmente, pero en forma implícita. Ejemplo de ellas son las doctrinas de la transubstanciación, de la infalibilidad papal, de la Inmaculada Concepción, algunas enseñanzas de la Iglesia acerca del Salvador, los sacramentos, etc. Toda doctrina definida por la Iglesia como algo contenido en la revelación se debe aceptar como algo formalmente revelado, implícita o explícitamente.
Las verdades reveladas no adquieren su carácter formal de dogmas hasta que son definidas o propuestas por la Iglesia. En tiempos recientes se ha sentido cierta hostilidad hacia la religión dogmática, considerada como un cuerpo de verdades definidas por la Iglesia. Tal hostilidad se acentúa cuando se considera que es el Papa quien las define. La teoría del dogma tratada aquí presupone la aceptación de la doctrina de la infalibilidad del oficio de enseñar de la Iglesia y del Pontífice Romano. Es evidentemente necesario, por tanto, hacer notar algunos puntos: (1) lo razonable de la definición del dogma; (2) la inmutabilidad del dogma; (3) la necesidad de la fe en el dogma para salvaguardar la unidad de la Iglesia.
(1)Contrario a la teoría de la interpretación de la Escritura basada en el criterio individual, los católicos consideramos como algo totalmente inaceptable la postura de que Dios reveló al mundo un conjunto de verdades pero que no designó oficialmente a ningún maestro para interpretarlas, ni a ningún juez autorizado para resolver controversias al respecto. Esto es tan ilógico como pensar en una legislatura civil que hiciera leyes para todos y cediera a cada individuo el derecho y la obligación de interpretarlas y de dirimir controversias de acuerdo a su criterio particular. La Iglesia y el Sumo Pontífice han sido revestidos por Dios con el privilegio de la infalibilidad para poder llevar a cabo su función como maestros universales en las esferas de la fe y de lo moral.
(2) Según la doctrina católica la revelación divina se dirige a la mente humana y expresa verdades genuinas y objetivas y, consecuentemente, los dogmas son verdades divinas inmutables. La fe católica sostiene que existen y existirán verdades eternamente inmutables como las que afirman que hay tres personas en Dios, que Cristo murió por nosotros, que resucitó de entre los muertos, que fundó la Iglesia, que instituyó los sacramentos. Puede ser que el significado pleno de ciertas verdades reveladas emerja sólo paulatinamente, pero la verdad permanece siempre.
(3) Nuestra fe en las verdades reveladas no debe estar condicionada a su definición por la Iglesia. Basta que sepamos que Dios las reveló. La necesidad de creerlas una vez que han sido definidas o propuestas por la Iglesia se aplica a nuestra preservación del vínculo de la fe.
Aquí hay algunos ejemplos que la Iglesia Católica considera dogmas de fe:
Dogmas sobre Dios
• Dios existe;
• La existencia de Dios es objeto de fe;
• Dios es único y eterno;
• Dios es uno y trino;
Dogmas sobre Jesús
• Jesús es verdadero Dios, consustancial al Padre, e Hijo de Dios;
• Jesús poseyó las dos naturalezas, humana y divina, sin transformarse o mezclarse;
• Cada una de las dos naturalezas en Jesús poseyó una propia voluntad física y una propia operación física;
• Jesús se inmoló en la cruz como verdadero y propio sacrificio;
• Jesús rescató y reconcilió al hombre con Dios por medio del sacrificio de su muerte en la cruz;
• Al tercer día después de su muerte, resucitó de entre los muertos;
• Jesús subió en cuerpo y alma a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre;
Dogmas sobre la Iglesia
• La Iglesia fue fundada por Jesús;
• Jesús instituyó a Simón Pedro como primero entre los apóstoles y como cabeza visible de toda la Iglesia, confiriéndole inmediata y personalmente el primado de jurisdicción;
• El Papa posee la plena y suprema potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, no solamente en cosas de fe y costumbres, sino también en la disciplina y gobierno de la Iglesia;
• El Papa es infalible siempre que habla ex cathedra;
• La Iglesia es infalible cuando define en materia de fe y costumbres;
Dogmas sobre María
• María fue concebida libre de pecado (la Inmaculada Concepción);
• María fue verdaderamente madre de Dios;
• María ascendió en cuerpo y alma a los cielos;
• María fue virgen antes, durante y después del parto.
* Agradecemos a Mons. Jorge De los Santos por colaborar con la respuesta.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
