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La imagen de Santa María de Guadalupe
Las bendiciones que la Madre de Dios nos da al haberse quedado en un ayate
Por Mons. Jorge De los Santos
La imagen de Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe en la tilma de San Juan Diego, junto con las rosas, fue la señal que la Madre de Dios quiso dar al Obispo Fray Juan de Zumárraga. Cuando Juan Diego está delante del Obispo y suelta la tilma donde llevaba las rosas, éstas cayeron al suelo. Como no era tiempo de rosas, el Obispo comprendió que la señal era verdadera. En la tilma apareció estampada la imagen de la Virgen.
La imagen de la Virgen de Guadalupe se ha venido estudiando desde hace muchos años, y han coincidido en lo extraordinario que fue la técnica utilizada en la imagen, así como su asombrosa conservación. La imagen, que tiene metro y medio de estatura, está hoy protegida por un cristal, pero durante 116 años, hasta 1647, estuvo sometida al polvo, a la humedad, al salitre del próximo lago Texcoco, a los excrementos de moscas e insectos, al humo de centenares de velas votivas, al contacto de los dedos, medallas, cruces, rosarios, anillos, pulseras y toda clase de objetos. Razón de sobra para que estuviera enormemente deteriorada, y no es así.
No existe explicación que haga entender cómo es que se ve tan perfectamente la imagen estampada en la tilma vegetal, cuando en ella no existe ninguna preparación de la tela para hacerle una pintura. Todos los colores de la imagen pasan por la trama de los hilos y se puede apreciar la imagen al reverso de la tilma, los hilos absorbieron la pintura, imposible pintar sin preparación, es como tratar de pintar una imagen sobre una esponja que los colores se correrían sin control, pero la imagen de la Guadalupana es perfecta, nítida. Todos los especialistas declaran que es humanamente imposible que un artista pueda pintar una obra tan hermosa, limpia y bien formada en un lienzo tan tosco como lo es el ayate (la tilma).
Estas son algunas conclusiones a las que han llegado los científicos que han estudiado la imagen de Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe:
Científicamente no se explica la conservación del ayate (hecho de fibra de maguey) más de cuatrocientos cincuenta años, pues lo normal es que no dure más de veinte.
Científicamente no se explica cómo no se ha deteriorado la imagen a los cuatrocientos cincuenta años, de los que ciento dieciséis estuvo sin cristal y sometida al contacto de toda clase de objetos y ambiente que la podía dañar (el salitre hace polco hasta la misma roca).
Científicamente no se explica cómo no se destruyó el ayate cuando le cayó ácido nítrico de arriba abajo y sólo dejó una ligera marca.
Científicamente no se explica cómo el ayate no sufrió daño alguno cuando la explosión de la bomba del 14 de noviembre de 1921, que destrozó todo lo que había cerca como el mármol y el bronce.
Científicamente no se explica que esta imagen esté realizada en un lienzo de estas características sin preparación adecuada y que el resultado sea una imagen tan perfecta.
Científicamente no se explica el origen de los colorantes en esta imagen, pues no son colorantes de origen animal, vegetal, mineral, sintético.
Científicamente no se explica que el ojo de la imagen tenga las características de un ojo humano vivo con el efecto Púrkinje-Sánsom, efecto que ningún artista le es posible lograr.
Científicamente no se explica que en un ojo de siete milímetros aparezcan doce figuras humanas.
Conclusión: esta imagen no fue hecha por mano de hombre, sólo nos queda afirmar aquí la mano de Dios, pues no cabe duda de una intervención sobrenatural. Para muchas culturas son de gran importancia los símbolos y las imágenes.
La imagen de la Virgen de Guadalupe en la tilma tiene muchos mensajes en su acción y en sus símbolos que deben ser descifrados para deleite de los fieles amantes de la Virgen Madre de Dios. Podemos mencionar muchos mensajes que sólo los indígenas entendieron. Déjenme darles un ejemplo: los indígenas mexicanos usaban su tilma para la ceremonia de consagración de los bebés a la divinidad (una especie de bautismo), por lo tanto el hecho de que la Virgen de Guadalupe haya usado la tilma para plasmarse significa la consagración de nosotros sus hijos a Dios por medio de María. Y más, si tomamos en cuenta que entre los indígenas, en la ceremonia nupcial se anudaba el huipil de la mujer con la tilma del varón, simbolizando con ello que quedaban unidas sus vidas en matrimonio; María al plasmar su imagen en la tilma de Juan Diego, simbólicamente está uniendo su vida con la del pueblo; de esta manera, la Virgen de Guadalupe realizaba un matrimonio espiritual con el pueblo, y con ello, una alianza de amor con Dios. Santa María de Guadalupe, por medio de la tilma y la imagen, eleva dignificando al indígena. Dentro de la sociedad indígena, la tilma también es el indicativo del nivel y condición social de una persona, ya que sólo los nobles tenían permitido decorar o colorear sus vestimentas. Santa María, al plasmar su imagen en la tilma la decora dignificándolo, elevándolo con grande honor.
¡Hay tanto que descubrir en la imagen de la Guadalupana! Diciembre es un mes muy especial para los católicos. ¡Felicidades!
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