De una página en blanco Hablando de quién eres y por qué existes Por Abraham Morales
Todo comienza con una página en blanco. Cada vez que alguien se sienta frente a la computadora a escribir algo, lo que sea, va comenzar con una página en blanco.
Algunos escribimos algo, luego lo borramos, pero lo podemos volver a escribir sin problema. En otras ocasiones se escribe algo, pero mejor se deja para después, y se pasa al siguiente párrafo, o a la siguiente página, o a veces al final ni se incluye todo. Por cuestión de espacio o de tiempo no se puede escribir todo, así que hay cosas que debemos dejar fuera. Los que se dedican a escribir como profesión, además de ellos tienen otras personas que leen lo que escriben antes de ser publicado, para asegurar que cada palabra está donde debe estar, que no falte un acento o que sobre una coma. En los últimos años poco usamos papel y lápiz como antes para escribir, ya todo se escribe más rápido en la compu o en el tecladito del teléfono celular (aunque en este último ya tenemos un nuevo lenguaje, con palabras cortadas, iniciales y claves).
Aun así, sin importar el aparato que estemos usando, comenzamos con una página o una pantalla en blanco. Así se comienza, se parte de cero y uno decide cuanto o que tanto se quiere avanzar. Nuestra vida también es así, al nacer somos como una página en blanco, en la que cada día se va escribiendo vivencias, experiencias; conforme vamos aprendiendo vamos escribiendo en ella. Cuando somos pequeños todo lo que podemos escribir es nuevo, es alegría y felicidad, porque en esa página o pantalla en blanco no hay sentimientos negativos, ni maldad. La pregunta es qué pasa en nuestra vida, en qué etapas de ella, qué vamos escribiendo ó acumulando malos sentimientos y desarrollando hábitos no saludables. En el principio no éramos así, conforme pasa el tiempo nuestra página en blanco se va tiñendo de otro color, de distintos matices, pero en el fondo sabemos que el color blanco sigue ahí, sólo ha sido cubierto o escrito encima.
Pero nuestra vida está compuesta de muchas páginas, los que la viven de manera más fructífera tienen más cosas buenas, positivas, que escribir en ellas. Quien vive una vida vacía, o dejándose llevar por la corriente, sin recordar que cada día es un regalo y como tal debemos de vivirlo y disfrutarlo, quizá tenga poco que escribir.
Si para una persona todos los días son iguales, no le sirve escribir páginas repetidas. Lo mejor es que cada vez que terminamos una página, ya sea algo bueno o algo malo que pasó en ella, podemos darle la vuelta y comenzar una nueva. Y digo bueno o malo, porque también lo bueno de nuestro pasado nos puede atar si nos enfocamos tanto a esa página que ya pasó, y no nos ayuda a escribir, a vivir, las páginas del presente.
¿Has escuchado que dicen “vamos a poner nuestra mente en blanco”? Se trata de un ejercicio de relajación donde se trata de no pensar en nada. Se suele usar cuando alguien está estresado o saturado de muchas cosas en que pensar.
Después de poner la mente en blanco, la persona suele encontrarle solución al problema o al menos verlo desde otra perspectiva. Pues bien, la página en blanco con la que nacimos es como el papel especial que se usa para los billetes y otros documentos importantes que cuando lo ves contra la luz tienen impreso o grabado, así también son nuestras páginas de la vida. Cada una, si la ves con detalle contra la Luz, es decir, siendo iluminada por la Luz, te darás cuenta que tus paginas tienen un sello especial, no sólo porque eres único e irrepetible, sino porque el sello con el que están marcadas fueron sellados hace mucho tiempo, de una vez y para siempre con el amor de Dios, y nada de lo que escribas en las páginas de tu historia podrá borrar ese sello, porque es parte de ti. Y si lo que ha estado escrito en tus páginas no te hace sentir orgulloso, sino todo lo contrario, recuerda siempre que puedes volver a comenzar una nueva. El Creador de tu libro de la vida te ofrece con gran amor la oportunidad de siempre poder volver a comenzar.
A propósito de escribir, ¿si te pidieran los de wikipedia el día de hoy que se escribiera una biografía de tu vida, qué diría? ¿De qué se hablaría sobre ti? ¿Por qué motivos la gente te reconocería o recordaría?
Y como escribir esta columna sí tiene un principio y un fin, por cuestión de espacio; aquí terminamos por hoy.