
Parroquia San Agustín de fiesta
En aniversario de fundación se inaugura Capilla de Adoración y se realiza con éxito Bazar Anual
Por Rossana Goñi
El pasado 27 de agosto –Fiesta de Santa Mónica- el Obispo Auxiliar de Denver, Mons. James D. Conley, bendijo la nueva Capilla de Adoración Santa Mónica y el Centro de Vida Parroquial de la Parroquia San Agustín en Brighton.
En la Misa de Dedicación concelebraron el párroco Padre Humberto Márquez, sacerdotes y diáconos que agradecieron por esta hermosa obra que comenzó gracias a la iniciativa del ex párroco Padre Reinhold Weisbeck. Junto a ellos la presencia entusiasta y agradecida de más de 1,000 fieles quienes oraron a Dios por los dones recibidos.
En su homilía el Obispo Auxiliar agradeció a todos aquellos involucrados en este proyecto por haber donado de su tiempo y talento, de manera especial agradeció al párroco.
Mons. Conley se mostró especialmente contento pues San Agustín fue su nombre de confirmación y este gran santo fue de vital importancia en su conversión al catolicismo. Refiriéndose al Evangelio del día sobre la parábola de las Vírgenes Prudentes y las Vírgenes Necias, el obispo dijo que “Jesús nos enseña que no es suficiente tener un buen inicio en nuestra salvación, debemos continuar con nuestra lámpara encendida y no perdernos del camino con la oscuridad del mundo. No es suficiente que nuestros hijos estén bautizados, debemos continuar desarrollando en ellos momentos de gracia que los ayuden a nutrir su fe”.
Ante la situación que se vive en el mundo de hoy y lo desafiante que se hace mantener la fe, el Obispo señaló que es muy importante la inauguración de la Capilla de Adoración Santa Mónica pues “es una manera de mantener nuestra lámpara encendida y llena de aceite”. “Santa Mónica nunca se cansó de rezar por su hijo Agustín. Aprendamos de ella y nunca dejemos nuestra oración, que es la vida que preserva nuestra fe y esperanza”, señaló Mons. Conley.
Unos días antes, los parroquianos en San Agustín llevaron a cabo el Bazar anual al que asistieron más de 2,000 personas según sus organizadores. El P. Humberto señaló que este año fue mejor de lo que habían imaginado. “Los fondos recaudados en el festival van a ser entregados por los nuevos gastos de las construcciones”, señaló el párroco al mismo tiempo que se mostró agradecido por el entusiasmo, dedicación y generosidad de numerosos feligreses quienes sacaron adelante el bazar.
“El Pueblo Católico” agradece la colaboración de Cristina García en proporcionar información para la elaboración de esta noticia.