
Una mujer que ha sabido desplegar sus dones al servicio de los demás
Christine Johnson ha logrado cultivar en su corazón las enseñanzas de sus padres sobre la fe y la importancia de la familia, haciendo de éstas el criterio de su vida.
La Dra. Christine Johnson será reconocida este mes de mayo como una de “las Madrinas” en el tributo organizado todos los años por el Centro San Juan Diego, título que sin duda merece por haber sabido poner su extensa experiencia, sobre todo en el campo de la educación, al servicio de los demás. Ella es actualmente miembro del Consejo administrativo de la Universidad de Colorado, Denver. Fue la primera mujer hispana presidenta de un College, en la historia de la educación superior en Colorado. Ha sido vice-presidente para servicios de educación en el Community College de Colorado y directora de iniciativas urbanas con la comisión educativa de estados. También ha dirigido la Comisión de Educación Superior en Colorado y fue nombrada por la Secretaria Nacional de Educación para ayudar en el “reporte de la nación”. Johnson forma parte del consejo de Caridades Católicas y es voluntaria en el trabajo con jóvenes de la comunidad hispana y escuelas católicas. A continuación una breve historia de su vida y su pensar.
Por Lara Montoya
Al conocer la cantidad de servicios que Christine ofrece y el número de compromisos que asume desplegando sus dones para ayudar al desarrollo de su comunidad, nos salta la pregunta sobre el motor de su actividad. Su respuesta es muy sencilla y sincera, “mi fe católica es la fuerza central en mi vida. Todo lo que soy, lo que experimento, lo que hago, se lo debo a Dios. Para mí- continúa ella, primero en todo es Dios, y después el resto”. Y sus palabras van acompañadas por un serio testimonio de incansable entrega, según miembros del Ministerio Hispano: “Ella siempre está disponible para las diferentes actividades del Centro San Juan Diego y el Ministerio Hispano, especialmente cuando se trata de actividades sobre la educación”.
La Dra. Johnson jugó un papel fundamental en el proceso inicial de planificación del comité de educación organizado por la oficina de Pastoral Juvenil Hispana. “Ella nos ayudó a contactar a autoridades y líderes de prominentes universidades y oficinas del gobierno y los comprometió a orientarnos en la formación y crecimiento de este comité” señaló Liliana Flores, Coordinadora de Pastoral juvenil hispana.
También ha estado significativamente involucrada con las escuelas católicas, especialmente con Escuela de Guadalupe, ayudando directamente en la recaudación de fondos para becas de los alumnos hispanos. Y es que como ella lo señala, el campo de la educación es su pasión y vocación, “la educación eleva el espíritu humano y permite que uno desarrolle todos los dones que Dios nos da”, señala la líder hispana y continúa diciendo, “al obtener uno más estudio, también recibe uno la responsabilidad de ayudar a otros, a elevarlos para que puedan contribuir más a la humanidad, a la sociedad, al mundo entero”. Para ella es “un gran honor poder ayudar a otros avanzar en sus estudios, yo tuve muchas oportunidades para estudiar, nos cuenta, y fui buena estudiante. Me gradúe de la Universidad del Estado de Nuevo Máxico- New Mexico State University-, y continúe mis estudios en la Universidad de Colorado en Boulder, donde obtuve una maestría en Desarrollo de Currículo y Supervisión- Curriculum Development & Supervision- y mi doctorado en 1986 en Administración de Escuelas- Educational Administration”.
Christine ha compartido muchas veces su testimonio personal con jóvenes hispanos, sobre todo porque valora las raíces de su cultura marcada por la fe. Al respecto, comparte que “afortunadamente para mí, mis padres, Carlos y Rosa Johnson, fueron muy Católicos, y nos formaron muy fuertemente en nuestra fe. Murieron los dos, hace años, pero nos dejaron lo más importante: amor a Dios y a nuestra Iglesia. Todos hemos heredado una tradición Católica. Así es que todos en mi familia incluido los jóvenes de esta generación, mis sobrinos y sobrinas y sus hijos somos Católicos muy fieles. Se que mis padres estarían muy orgullosos de vernos seguir lo que nos enseñaron con tanto amor. La otra prioridad que nos enseñaron es la unidad en la familia. Y también eso aprendimos bien, y somos una familia muy unida”.
El servicio que ella brinda es su alegría, es una manera de vivir su fe con coherencia, “ayudar a mi comunidad, ayudar al prójimo, es realmente un privilegio. Todos tenemos oportunidad y obligación de hacer el máximo posible para dar la mano a quien la necesita. Lo que me motiva también en la cuestión de la educación es que la comunidad hispana verdaderamente no esta avanzando suficientemente. En unos casos los jóvenes mismos no ponen esfuerzo, en otros casos los jóvenes se esfuerzan y las familias no tienen dinero para seguir el estudio universitario. Las estadísticas en todo el país y aquí en Colorado son muy graves: hispanos están quedándose detrás de otras poblaciones. Esto está causando graves problemas sociales y económicos. Y lo que es peor, no utilizar todos los dones de inteligencia que nos dio Dios”.
Recientemente, Christine tuvo la oportunidad de viajar a Roma con la organización C.A.L.L., (Catholic Association of Latino Leaders) de la que forma parte. Este viaje tuvo el propósito de compartir estadísticas del pueblo hispano en Estados Unidos con el Vaticano. “Tuvimos el privilegio de tener una audiencia con el Papa.
Además, fuimos muy bien recibidos por todos los Cardenales con quien tuvimos el honor de conversar. Asistimos a misa diariamente en la Basílica de San Pedro, visitamos la tumba del Papa Juan Pablo II, y visitamos también otras catedrales muy especiales. El viaje fue una gran bendición de Dios para mí y sirve para darme más energía para vivir mi fe”, dijo finalmente la Dr. Johnson.
Para conocer más sobre la Asociación Católica de líderes latinos (C.A.L.L.) puede visitar la página Web: www.call-usa.org.