
La Reforma de Salud en EE.UU.
¿Qué es y por qué no es bueno para nosotros?
Por el Equipo de Redacción de EPC
Al momento de cerrarse la edición de "El Pueblo Católico", la controvertida Ley de Salud se encontraba en proceso de “reconciliación” entre la Cámara de Senadores y el Congreso.
Lamentablemente para los hispanos, estas discusiones no se han realizado de cara al público, como había prometido el Presidente Barack Obama, sino a puertas cerradas.
Pero lo que sabemos hasta ahora es lo siguiente: el Congreso logró a duras penas aprobar el “proyecto de ley de Asistencia Médica” (HR 3962) con una enérgica cláusula de defensa de la vida propuesta por el representante demócrata de Michigan Bart Stupak.
En el Senado, tras muchos debates, los partidarios del aborto lograron ablandar la enmienda Stupak, y pasar una ley de salud que es perniciosa para la mayoría de los hispanos.
La ley, que se encuentra en discusión a toda prisa y a puertas cerradas para que pueda ser aprobada antes que el Presidente dirija su “Mensaje a la Nación” a principios de febrero, recibió el decisivo y último voto necesario, el número 60, del senador demócrata de Nebraska, Ben Nelson. Por este voto, que permitió la aprobación de la ley en el Senado, Nelson ha sido acusado por los defensores del derecho a la vida de haber “vendido” su voto a cambio de una provisión en la ley que exime a su estado, Nebraska, de tener que pagar impuestos para solventar los costos del programa nacional de seguros conocido como “Madicare”.
En qué consistiría la nueva ley
En resumen, la versión del Senado, que es la que terminaría imponiéndose como la ley final que firmaría el Presidente, puede resumirse en los siguientes puntos:
• Contiene una ampliación significativa de la cobertura de salud para alcanzar a un rango más amplio de la población, especialmente a los de más bajos recursos.
• Esta ampliación de la cobertura de salud se implementará mediante el incremento de los impuestos a quienes tienen seguros de salud más costosos.
• Sin embargo, parte del incremento en el gasto federal deberá ser pagado por los estados, y por tanto, es muy posible que eso signifique un incremento en los impuestos estatales.
• No existe ninguna provisión que cubra a los inmigrantes indocumentados, una decisión política criticada por los Obispos Católicos de Estados Unidos en general, y por nuestro propio Arzobispo, Mons. Carlos Chaput, OFM Cap.
• La nueva ley permitirá el uso de fondos federales para financiar abortos, algo que hasta ahora era ilegal gracias a la enmienda Hyde. Aunque la ley establece algunas barreras para esto, en la realidad, será fácil para las compañías aseguradoras ofrecer seguros de salud que incluyan el aborto a la vez que reciben fondos federales. Esta provisión también ha sido criticada por los Obispos Católicos norteamericanos como una traición a la voluntad popular, que mayoritariamente se opone a que el aborto sea financiado con fondos federales.
• La nueva ley pone un acento muy grande en la distribución de preservativos y contraceptivos entre los adolescentes, pero recorta los fondos para las campañas basadas en la virtud y la abstinencia.
Según los defensores de los derechos de los inmigrantes y del derecho a la vida, la posibilidad de cambiar la ley actual es mínima, por la falta de tiempo y por las negociaciones a “puertas cerradas” entre los líderes de ambas cámaras… pero no es imposible.
Los miembros de la cámara baja o congresistas todavía pueden oponerse a una “reconciliación” de los proyectos de ambas cámaras que implique el abandono de la enmienda Stupak.
Llamado de los obispos: actuar prontamente
Por eso, los Obispos católicos siguen pidiendo a los electores que contacten a sus congresistas estatales y soliciten una ley de salud que sea justa y comprensiva:
• Que incluya a los inmigrantes indocumentados.
• Que defienda el derecho a la vida impidiendo que fondos federales sean utilizados para financiar organizaciones anti vida como Planned Parenthood.
• Que defienda los derechos de los trabajadores de la salud a la libertad de conciencia.
• Que proporcione a los ancianos el nivel de asistencia médica que merecen.
Nuestros Obispos creen que existen oportunidades para proponer, defender y luchar por mejoras en la ley.
Para quienes no están en capacidad de contactar a sus representantes, este es un tiempo de oración por el bien de la nación y de todos sus habitantes, así como un tiempo para ayudar a las generaciones más jóvenes a tomar conciencia de los valores que están en juego.
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