Rescatando la cultura y tradición hispanas por medio del arte
En el mes de la hispanidad, artistas dieron un recorrido a la historia y raíces hispanas a través de sus obras
Por Lara Montoya

Santos, retablos, poesías, colores vivos y alegres y un espíritu religioso eran los elementos predominantes del evento “1830’s Rendezvous and Spanish Colonial Market”, que se llevó a cabo en las instalaciones del restaurante “The Fort” el 19 y 20 de Septiembre. El evento, organizado por The Tesoro Cultural Center, fue un festival y un lugar de encuentro (Rendezvous) entre los espectadores y la historia, entre el artista y su legado y los antepasados a quienes ellos deseaban representar.
Los santeros presentes con sus obras de arte, en su intento de rescatar sus raíces y tradiciones hispanas, transportaron a los participantes a aquel pasado cargado de contenido, historias de fe y espíritu religioso. Los bultos, santos y retablos nos hablaban de las indudables raíces católicas que han marcado la vida y cultura del sur de Estados Unidos y del continente americano.
Pocas son las exposiciones de arte en las que uno tiene el privilegio de conocer y entablar un diálogo con el autor, esa es una de las riquezas de este festival, conocer la historia del que está detrás de la obra, y maravillarse de la sencillez de aquellos hombres que tienen una única misión que los une, preservando aquello que ha marcado sus vidas y les ha dado una identidad: Dios.
A través de los años han podido transmitirlo y han sido fieles a su misión. El entonces Papa Juan Pablo II decía en su carta a los artistas, “por esto el artista, cuanto más consciente es de su «don», tanto más se siente movido a mirar hacia sí mismo y hacia toda la creación con ojos capaces de contemplar y de agradecer, elevando a Dios su himno de alabanza. Sólo así puede comprenderse a fondo a sí mismo, su propia vocación y misión”.
La historia del arte, no es sólo historia de las obras, sino también de los hombres. Las obras de arte hablan de sus autores, introducen en el conocimiento de su intimidad y revelan la original contribución que ofrecen a la historia de la cultura”. En este caso, la contribución más importante de los santeros, es poder darnos a conocer las raíces e historia hispanas, vidas conquistadas por la fe traída por misioneros españoles.
Herencia que no se debe perder
Uno de los artistas presentes en el festival, fue Carlos Otero de Albuquerque, NM. Carlos compartió con El Pueblo Católico que una de las razones por las que empezó como santero, fue por su amor a la historia y, “este tipo de arte - señaló- trasciende lo visual y tiene conexión con lo espiritual, con lo histórico y lo sociológico. A través de este arte, puede uno estudiar quienes eran nuestros antepasados y el impacto que los santos tuvieron en la sociedad”. El estilo según nos comenta el artista, viene de antaño y así se conserva hasta hoy, “todos los materiales que usamos son naturales, arcaicos, y representan la vida de nuestros abuelos y tatarabuelos, en otras palabras, nuestra cultura, nuestra religión”, señaló Otero.
“La riqueza de la cultura hispana es la devoción muy rica y fuerte a estos santos, y esto está creciendo e interesando a más personas. El arte es un medio importante para transmitir este mensaje”, dice finalmente el artista y nos recita un poema que intenta expresar ese ardiente deseo que late en su corazón: “Amigos quiero contarles esta historia (…) Las raíces de nuestras gentes en esta tierra encantada. Eran fuertes y aventureros, arriesgados e independientes, eran de raza mestiza, también eran buenos jinetes, unos nobles de Castilla, unos de la Extremadura, unos de sangre hispana, otros hijos de Montezuma. Entraron cristianizando, también buscando tesoros, el oro no lo encontraron, tesoros: convirtiendo y labrando, muchas gracias mi Dios, San Isidro, y la Virgen María que estas tierras del río abajo nos han sostenido la vida, las aguas del río grande como sangre que corren en las venas, le dan fuerza a estas tierras que disfrutan cosechas buenas. Cuatro siglos y más han pasado, sangre humana se ha derramado, nuestra religión e idioma es lo mejor que nos ha quedado... Muchas gracias a nuestros antepasados y a ustedes por haberme escuchado, son versitos, son sentimientos. Dispensen lo mal contado. El sol sale en oriente y se baja en el poniente y ya con este me despido pero hermanitos queden concientes que las raíces que nos quedan no las dejen desaparecerse, son los últimos recuerdos, son las huellas de nuestra gente”. (Poema “Raíces de Herencia” de Carlos Otero)
Abrazando lo nuestro
Para el santero José Raúl Esquivel de Colorado, el motor de su trabajo es abrazarse a lo más propio de su cultura, que percibe se va perdiendo con el tiempo. “Ese es mi deseo -menciona Esquivel- que no se pierda eso propio nuestro que es la religión, tradiciones y costumbres se han ido trasmitiendo por medio de nuestras familias”.
Para Esquivel, no hay duda que la religión ha dejado hondas huellas en la vida del sur de este país. Nos dice que “esos rasgos religiosos los vemos por ejemplo en un simple saludo, en Nuevo México por ejemplo cuando saludamos decimos ‘buenos días le de Dios’, un saludo al estilo de los franciscanos y cada cosa que se ve ahí tiene también marcas de la fe, las montañas por ejemplo se llaman ‘Sangre de Cristo’, “Tres cruces”, esa huella religiosa la ves también cuando vas a visitar las casas, la mayoría tienen un motivo religioso, o los cementerios, le llamamos “Campos santos”, y así podría seguir dando miles de ejemplos”. En Colorado, señala finalmente Esquivel, esta cultura ha tenido también un fuerte efecto, “y en un sentido este tipo de eventos permiten la transmisión de nuestra cultura”.
Una vida marcada por los Santos
Charlie Carrillo, también santero de Nuevo Mexico, se preocupa por la falta de espiritualidad en la cultura secular actual, y por eso subraya que es sumamente importante preservar nuestra cultura, especialmente nuestra cultura religiosa, “este mes, dice el artista, es el mes de la hispanidad, yo lo veo como una oportunidad para recordar lo más importante que tenemos, que es nuestra cultura católica”. Charlie, se ha preocupado a lo largo de su vida por preservar la cultura a través de la vida de los santos, respecto a esto señala que “los santos no sirven si no se conocen sus historias porque los santos no son simplemente imágenes o dibujos, sin la historia de los santos y de los ejemplos de sus vidas no hay nada, San José es mi favorito, porque es papá y es un hombre de fe”, dice finalmente Carrillo.
Un agasajo a los artistas
Para celebrar la vida de estos hombres dedicados a rescatar nuestra cultura, el Centro San Juan Diego en coordinación con The Tesoro Cultural Center, organizaron una recepción de bienvenida a los artistas. En el evento estuvieron presentes la mayoría de los artistas que participaron en el festival “Spanish Market”, así como Mons. Jorge De los Santos, Vicario para el Ministerio Hispano, Luis Soto, Director Ejecutivo del Centro San Juan Diego y Director del Ministerio Hispano de Denver, la Sra. Holly Arnold, Directora Ejecutiva y Fundadora del The Tesoro Cultural Center, entre otros invitados.
Los organizadores del evento señalaron que la recepción de bienvenida buscaba agradecer a los artistas por el aporte tan importante que están dando a nuestra cultura.
La recepción dio la bienvenida a los artistas Charlie Carrillo y su esposa Debbie, Antonio Archuleta, Teresa Duran, José Esquivel, Frank García, Roberto Gonzáles, Juan López, José Lucero, Margarito Mondragón, Carlos Otero, Mel Rivera, Hugo Romero, Ernesto Salazar, Catherine Robles-Shaw, Roxanne Galindo Shaw, Jimmy Trujillo y Roberrta Westrick.
“The Tesoro Cultural Center” es una fundación dedicada a preservar y dar a conocer los tesoros históricos artísticos de Estados Unidos.
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