
Más de 400 participantes en Congreso de Catequesis 2009
Formación, oración y entusiasmo por evangelizar a la comunidad hispana fue espíritu de participantes
Por Rossana Goñi
A tempranas horas de la mañana empezaron a congregarse en las instalaciones del hotel Crowne Plaza cientos de personas de parroquias con ministerio hispano de la Arquidiócesis de Denver para participar del Congreso de Catequesis 2009 el sábado 29 de Agosto, que este año llevó como título “La Catequesis y la Proclamación de la Palabra”.
La asistencia del evento este año sobrepasó las expectativas de los organizadores, según explicó Alfonso Lara, Director de Formación y Catequesis en el Centro San Juan Diego, al informar que este año el evento contó más de 400 participantes.
“Esta fue una grata sorpresa para nosotros, darnos cuenta que después de los 350 participantes que teníamos previamente inscritos, la gente seguía llegando hasta abarrotar el lugar”.
Alfonso añadió que “no hay duda que el Congreso de Catequesis sigue ganando audiencia e interés entre los laicos de nuestra Arquidiócesis, y promete seguir siendo un gran momento de motivación y preparación para todos aquellos con corazón evangelizador”.
Dando inicio con la Eucaristía
El día se inició dando gracias a Dios a través de la Eucaristía en español, presidida por el Obispo Auxiliar de Denver, Monseñor James Conley y concelebrada por Monseñor Jorge De los Santos, Vicario del Ministerio Hispano.
La Liturgia celebró ese día la Fiesta de San Juan Bautista y ante la atención reverente de los participantes, el Obispo Auxiliar dijo en su homilía que “ustedes están llamados a ser maestros de la fe, son educadores y son catequistas al igual que San Juan Bautista”.
Mons. James añadió que los catequistas “han sido llamados por Dios y la Iglesia, y han sido especialmente entrenados para luego ser enviados a llevar el mismo mensaje de esperanza de la Buena Nueva… lo más importante es dar ejemplo a través de sus vidas”. El Prelado de Denver compartió finalmente el deseo de que “el Espíritu Santo encienda una luz nueva en sus corazones, el mismo fuego que ardió en el corazón en San Juan Bautista y que con ese fuego enciendan al mundo entero de amor a Jesucristo”.
Al terminar la Eucaristía Mons. Jorge De los Santos, Vicario para el Ministerio Hispano, agradeció la presencia del Obispo Auxiliar y de todos los catequistas congregados y los exhortó “a transmitir el amor, y para eso nosotros necesitamos amar a Jesús. Amen a Jesús profundamente y transmitan ese amor a esos niños, muchachos, adultos sedientos de Dios”.
A qué está llamado un catequista
La primera plática del día estuvo a cargo del Lic. Arturo Sayula, licenciado en Ciencias Teológicas por el Instituto de Ciencias Teológicas de la Arquidiócesis de Guadalajara. Su pedagógica charla, que llevó el nombre de “La Catequesis y la Proclamación de la Palabra”, se basó en el pasaje de los Hechos de los Apóstoles 8, 26 – 39.
El Lic. Sayula explicó detenidamente la misión que Dios le encomendó a Felipe y cómo éste es un ejemplo para los catequistas. El biblista explicó que Felipe, como diácono y servidor, se convirtió en un ejemplo para los catequistas, pues enseñó cómo “debemos esforzarnos por ser amigos de aquellos a quienes enseñamos”. Además, explicó que Felipe como todo catequista, está llamado a ser una persona “de oración, de acción y de estudio”.
Asimismo, explicó que un catequista “más que hablar, debe reflejar lo que somos. Dicen las Sagradas Escrituras ‘en tu rostro se va a reflejar la relación que llevas con Dios’”.
Ante los retos que todo catequista vive, Sayula enfatizó que “en este ministerio nos vamos a encontrar con auténticos dramas, aún ante esas situaciones nosotros tenemos que hacer llegar el mensaje de Dios”.
El experto enfatizó además el llamado a la sencillez de un catequista pues “los evangelizados tienen que ver en nosotros el espíritu de Dios, de servicio, que somos hombres y mujeres de oración y estudio”, y añadió que un catequista debe tener como objetivo final “lograr un cambio de vida en el catequizado y que terminen acercándose a Dios”. Por ello, “hay que estar alegres y mostrar la alegría de catequizar, sin esperar el aplauso, pues nos dice San Pablo ‘qué tienes que no te lo haya dado Dios’”.
Talleres para aprender y enseñar
El Congreso ofreció diferentes talleres tanto en la mañana como en la tarde para catequistas en general, para aquellos que serán catequistas por primera vez y para los coordinadores de catequesis.
Dos talleres fueron ofrecidos por Víctor Valenzuela, consultor bilingüe a nivel nacional de la Editorial William H. Sadlier, Inc. Su primer taller bajo el tema “¡Soy Catequista!”, fue una explicación dinámica de lo esencial de esta misión; durante el cual señaló que todo catequista debe siempre tener a “Cristo como el centro de todas sus enseñanzas”.
En la tarde, su taller titulado “El arte de enseñar los sacramentos a los niños” buscó enfatizar tres puntos claves. El primero, que “los sacramentos hacen visible la presencia de Cristo, por eso son fundamentales para la vida del Catequista que debe poner al Señor Jesús como centro de su existencia”. En segundo lugar, señaló que los sacramentos deben llevarnos a una conversión cada vez más profunda y una mejor evangelización. Como tercer punto, destacó que la experiencia es clave para comprender de manera más intensa los sacramentos y así poderlos hacer vida.
El Dr. Jonathan Reyes, historiador y Presidente y Director Ejecutivo de Caridades Católicas, se refirió a la importancia de la educación religiosa y el papel del catequista en los tiempos actuales. Reyes hizo un recorrido histórico para señalar los diferentes desafíos que los católicos de todos los tiempos han enfrentado para conservar la fe, subrayando tres importantes retos para los catequistas y educadores hoy. El primer desafío, según Reyes, es la separación entre la formación intelectual y la formación moral en la educación moderna. “La historia nos enseña”, puntualizó el conferencista, “que los mejores y más grandes catequistas de la Iglesia son aquellos que nos han guiado por medio de su ejemplo… en ese sentido, debemos esforzarnos no sólo por adquirir mayor conocimiento acerca de la Iglesia, sino vivir la fe”.
El segundo reto es el ataque del mundo moderno a la familia y el tercero la tentación del desaliento, del querer renunciar a ser catequistas, siendo el pecado personal la principal fuente de desánimo.
“Es una tentación creer que no soy digno de este ministerio...no nos desalentemos ante nuestros pecados y caídas, acudamos siempre al sacramento de la confesión y continuemos con este ministerio que Dios nos ha confiado”, destacó.
El Lic. Sayula también estuvo impartiendo dos talleres a lo largo del día, en los que explicó clara, dinámica y hondamente a los Protagonistas de la Palabra en el Antiguo y Nuevo Testamento. A lo largo de sus dos talleres, el experto en Biblia explicó la raíz y significado de los nombres en las Sagradas Escrituras y pidió a los participantes comprender que muchas de las citas bíblicas son simbólicas y por ello es importante ir a la fuente de lo que la Palabra de Dios quiere decir.
“Toda la Sagrada Escritura está escrita en un estilo propio de modelo oriental”, explicó Sayula; al destacar que, por ejemplo, Pedro quiere decir “piedra” o Mateo “regalo de Dios”, Juan es “Dios da su gracia” y Pablo quiere decir “pequeño”.
Luis Soto: La Catequesis en la Iglesia Doméstica
Por su parte, el Director del Ministerio Hispano, Sr. Luis Soto, explicó que la familia es llamada “iglesia doméstica” porque se define igual que una Iglesia: como una asamblea que vive, comparte y celebra una misma fe.
“La Iglesia no se vive y ejecuta solo al ir al templo, sino en el día a día, en el templo que es nuestra propia casa. Nuestra Iglesia doméstica debe ser imagen y semejanza de nuestra iglesia más grande. No puedes pretender vivir en la Iglesia lo que no vives en familia”, señaló Soto.
Hablando de la responsabilidad de los padres, el Director del Ministerio Hispano explicó que la primera y más importante tarea es la de su propia santidad”.
“Los pasos para ser los primeros catequistas de nuestros hijos es dar testimonio, profundizar en la fe nosotros mismos, enseñarles la fe, hacer oración con ellos y participar en la Iglesia”, explicó.
Durante el almuerzo, los participantes disfrutaron del grato testimonio del Coro de Niños de las Parroquias “Ascension” y “Queen of Peace”, quienes presentaron alabanzas destinadas a la catequesis de niños. El coro es dirigido por Liliana Flores, Directora de la Pastoral Juvenil de Denver, Héctor Reyes, Blanca Quezada y Abraham González.
La Palabra y la Nueva Alianza
Ana Tiscareño, formada en el primer grupo de Agentes Pastorales del Instituto Pastoral San Juan Diego, abordó el tema de “La Palabra y el Sacrificio de la nueva Alianza”; y explicó cómo “la Misa es un Sacrificio que necesita de Altar, víctima, sacerdote y pueblo”.
Al destacar cómo la Nueva Alianza lleva a plenitud el Antiguo Testamento, Tiscareño resaltó que el cordero de la Antigua Alianza, utilizado por la tradición judía, es anticipo y representación del Cordero perfecto y sin pecado que es el Señor Jesús.
Citando el pasaje de Juan 6, “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”, agregó que “la celebración de la Misa es celebrar y revivir realmente aquella cena pascual, aquel sacrificio del calvario en cada celebración que tenemos de la Misa”.
La Palabra vivida es testimonio y fuente de inspiración
Abram León, Coordinador de la Renovación Carismática en el Ministerio Hispano de Denver, recordó que Dios es “un Dios que se comunica, que su amor es tan grande y perfecto que ha querido mantener ese diálogo con nosotros. Él era la Palabra y por ella y en ella es que tú y yo llegamos a ser la flor de su creación. Eres la maravilla de mi creación. Según San Juan Crisóstomo ‘la Palabra de Dios es una carta de amor escrita para ti’”.
León destacó que “debemos ser como los santos: proclamar la Palabra con la boca es como una propaganda, hay que proclamarla con el ejemplo”.
Al final de la jornada
Alfonso Lara concluyó la fructífera jornada señalando que “sin duda este es uno de nuestros eventos más importantes del año.
“En esta ocasión –destacó- la respuesta y participación de la gente fue extraordinaria. Los contenidos de las charlas generales y los talleres estuvieron excelentemente presentados y enfocados al ministerio de los participantes, sin duda este Congreso de Catequesis logró el objetivo de motivar y capacitar a cientos de catequistas para el año que está por iniciar”.