
29° Aniversario de Saint Mary of the Crown
Una comunidad hispana que está siempre dispuesta a ayudar
Por el Equipo de Redacción
Yendo al nor-oeste de Colorado, todo empieza a ser cada vez más rocoso y montañoso. Al mismo tiempo más silente y hermoso. Ahí en medio de las montañas rocosas, los paisajes y la diversidad de culturas, se llega a la pequeña pero vibrante capilla en Carbondale bajo una advocación mariana “Saint Mary of the Crown” (Santa María de la Corona), que el 22 de agosto cumplió 29 años de fundada.
La capilla, es una misión de la parroquia Saint Vincent en Basalt. Ambas reúnen más de 500 familias, de las cuales el 60% son hispanos, “amables y con una gran fe” dijo el Padre José Saenz, párroco desde hace dos años. La comunidad hispana en “Saint Mary of the Crown” tiene hambre de conocer y vivir más su fe, dijo el párroco y añadió que hay mucha gente que trabaja en Aspen y “cuando van en el camión para trabajar en esa zona, van siempre compartiendo su fe con otras personas, no tienen miedo de evangelizar en cualquier momento”.
El grupo carismático es el más significativo en la parroquia. Además de reunirse a orar, ellos colectan comida y cocinan para los que viven en las calles. “Es bueno ver que en este ministerio participan muchos jóvenes”, señaló el párroco. También se cuenta con un nuevo grupo de jóvenes adultos bajo el nombre “Nuestra Señora de Guadalupe” y también es muy activo en Carbondale el grupo de señoras del “Altar Rosary”, quienes han invitado a la comunidad hispana para ayudar con la decoración de la Iglesia.
Según el P. José una de las cosas más hermosas de la comunidad hispana en “Saint Mary of the Crown” es que nunca dicen “no”, siempre salen a ayudar a los demás en lo que se necesite. “No les importa que lo que uno les pida sea difícil. ¡A veces yo espero resultados en un año, y lo tienen en un mes!”, dijo el padre José. Con alegría el párroco se refiere a los hispanos “como una comunidad que escucha y responde. Dios me ha bendecido con la gente que me ha encomendado, de la forma como me han recibido y exhortado”. Asimismo agradeció al párroco que estuvo antes “al P. Thomas McCormick por todo lo que hizo previamente”.
Líderes activos en la parroquia
Uno de los líderes es el joven Sergio Maya, de Guatajiagua, El Salvador. Sergio se encarga de un ministerio muy activo bajo el nombre “Pastoral de Evangelización”. “Lo que hacemos es trabajar con futuros coordinadores para que entiendan y descubran la evangelización como espacios de servicio” señaló el líder. Además explicó que las personas que participan en este ministerio “se preparan para evangelizar en los lugares en donde viven para dar una respuesta a la realidad del protestantismo”. Se reúnen en pequeños grupos y evangelizan. “Su compromiso es llevar los sacramentos, llevar el mensaje de amor que Cristo nos anuncia” señaló. Asimismo, Sergio comentó que la presencia del Padre José ha dado una “clara dirección pastoral, hay un crecimiento en el respeto a los valores de la Iglesia y los valores de la liturgia. Una comunidad evangelizada es una comunidad en crecimiento, sólida. Una que no lo es, esta en riesgo de caer en errores y eso se esta trabajando con nuestro párroco”.
Por otro lado, los esposos Javier y Selene Jiménez también son muy activos en la parroquia. Nacieron en Guanajuato, México, y son miembros de Saint Mary of the Crown hace más de tres años. Javier forma parte de la Mesa Directiva del grupo carismático, el más grande y activo de la parroquia y también forma parte del Consejo Pastoral. Ambos son ministros extraordinarios de la Eucaristía y recientemente han sido invitados a ayudar en el trabajo con los jóvenes.
Una de las mayores riquezas que Javier ve en la comunidad hispana de Carbondale es su espíritu de servicio y el espíritu evangelizador tan activo. “La gente de la Iglesia sale a tocar puertas, a invitar a la gente a participar de la Misa, de los grupos de oración, congresos, etc.”, señaló el líder hispano.
Los retos del futuro
El padre José quiere enfatizar en esta nueva etapa la importancia de los sacramentos más que las fiestas. “A veces, por el espíritu festivo natural de la comunidad hispana –señala el párroco- “se quedan más en la fiesta ó la celebración y se les olvida lo qué se está celebrando y de la liturgia que se acabó de tener”. El activo sacerdote espera que la comunidad siga creciendo y continúe con el trabajo de evangelización para “traer a los católicos que se han ido de la Iglesia”.