Sobre la inmigración
Por el Exmo. Monseñor Charles J. Chaput.
Al inicio de esta semana, un sacerdote mexicano amigo mío, un hombre que ha aprendido a amar los Estados Unidos durante el tiempo en que ha servido a nuestro pueblo aquí, me escribió un correo electrónico con las siguientes palabras:
“Existe una grandeza particular del carácter de los EE.UU. Una grandeza propia de su pueblo, y de su papel como líder mundial. Pero esto precisamente hace que sea más increíble que la primera nación del mundo se esconda, impida o rechace enfrentar una crisis de inmigración que tiene un impacto tan grande en la sociedad norteamericana. En el primer país del mundo “¿es realmente tan imposible para los legisladores encontrar una solución al problema inmigratorio; una solución que pueda servir no sólo a los derechos de algunas de las partes involucradas, sino a todas? ¿No es precisamente la creatividad norteamericana la razón por la que EE.UU. se convirtió en el líder mundial?”
En los últimos años, EE.UU. se ha encontrado en un callejón sin salida en el tema de la reforma migratoria. Algunas voces razonables han surgido desde ambos partidos políticos para describir lo evidente: nuestras políticas inmigratorias están desactualizadas y nuestras leyes de inmigración muy frecuentemente son incompatibles con la realidad o las necesidades reales de nuestra nación. Pero en general tanto demócratas como republicanos, han realizado un trabajo igualmente incompetente para tratar de reparar un sistema quebrado. Y este es el resultado: millones de inmigrantes indocumentados viven y trabajan en los Estados Unidos.
La gran mayoría contribuyen en nuestra economía y se rigen por nuestras leyes. Muchos tienen hijos que son ciudadanos norteamericanos, o que han estado tanto tiempo en los EE.UU. que no conocen otra patria. Pero viven en una penumbra legal que es moral inexcusable. Son esenciales para nuestra economía, pero tienen muy pocas protecciones legales y miles de familias se han visto separadas por arrestos y deportaciones.
Necesitamos recordar que la manera como tratábamos a los débiles, enfermos, ancianos, los niños no-nacidos y los inmigrantes impactan en nuestra propia humanidad. Nos convertimos en lo que hacemos, para bien o para mal. La Iglesia católica respeta las leyes, incluyendo las leyes migratorias. Respetamos a los hombres y mujeres que tienen la difícil tarea de aplicarla. Nosotros no ayudamos, ni animamos a nadie a quebrar la ley. Creemos que los norteamericanos tienen el derecho a instituciones públicas solventes, fronteras seguras y a una regulación ordenada de la inmigración.
Pero no podemos ignorar a las personas en necesidad y no nos mantendremos callados acerca de leyes que no funcionan o que en su “funcionamiento” crean contradicciones y sufrimientos insoportables. A pesar del acalorado debate público en los últimos años los norteamericanos todavía se encuentran estancados con un sistema migratorio que no sirve adecuadamente a nadie. Necesitamos urgentemente el tipo de reforma migratoria que confronte nuestras necesidades económicas y de seguridad. Pero que también regularice el status de los numerosos inmigrantes indocumentados decentes que ayudan a que nuestra sociedad crezca.
Un nuevo congreso y un nuevo presidente sirven en Washington. Ellos tienen una extraordinaria oportunidad para actuar rápida y justamente para resolver este problema.
Para su crédito, el congresista Jared Polis está tratando de quebrar el impase migratorio y mientras bi-partidario sea el esfuerzo, mejor. Polis merece el compromiso y el consejo de la comunidad católica de Colorado y de todas las personas de buena voluntad. Gente buena puede estar en desacuerdo honestamente respecto de los elementos específicos de la reforma migratoria. Pero no podemos honestamente ignorar la necesidad de una reforma o el sufrimiento de familias que pagan el precio de nuestro no hacer nada. Tenemos que llegar a los pasos prácticos para cambiar nuestras leyes migratorias de una manera razonable y positiva… ahora.
Nos convertimos en lo que hacemos, para bien o para mal. Si actuamos y hablamos como intolerantes, eso es en lo que nos convertimos. Si actuamos con justicia, inteligencia, sentido común y misericordia, entonces nos convertimos en algo completamente diferente. Nos convertimos en el pueblo y la nación que Dios quiere que seamos. La crisis migratoria de nuestra nación es una prueba para nuestra humanidad, si pasamos o no esta prueba queda completamente a nuestra discreción. Tengo el gusto de unirme al congresista Polis en auspiciar un foro abierto sobre reforma migratoria en la Parroquia Immaculate Heart of Mary el 13 de junio. Esta reunión es muy importante. Los animo a que asistan, escuchen y compartan sus ideas.
Puede encontrar más información sobre este Foro Abierto en la página 14 de esta edición.
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NUESTRA IGLESIA
Identidad Sacerdotal:
ministerio in persona christi
Reflexiones ante el
inicio del Año Jubilar dedicado al sacerdote
Por el Rev. Prudencio Rodríguez de Yurre, C.M.
El pasado marzo el Papa Benedicto XVI convocó un “año jubilar” dedicado al sacerdote católico en recuerdo del famoso presbítero francés san Juan Maria Vianney en el 150 aniversario de su muerte.
En este contexto me prepongo describir algunas características esenciales del ministerio del sacerdote católico hoy día, con la esperanza de esclarecer algunas nociones confusas que en diferentes ocasiones los medios de comunicación han propagado equivocadamente como doctrina y teología católica.
En primer lugar al hablar del sacerdote católico lo tenemos que enfocar siempre desde la perspectiva de “ministerio”. El sacerdocio no es profesión, carrera, o simplemente un trabajo. El Concilio Vaticano II establece que el Bautismo hace de todos los cristianos un pueblo sacerdotal. Este ministerio llamado sacerdocio común se ofrece a toda la Iglesia como don y tarea ministerial. Por el Bautismo y una responsable participación en la misión de la Iglesia y la parroquia todo cristiano participa en este ministerio de Cristo. Ahora bien, el sacerdocio ministerial, establece el mismo Concilio Vaticano II, es esencialmente diferente del ministerio común de todos los fieles “porque en virtud de la sagrada potestad de que goza, modela y dirige al pueblo sacerdotal, efectúa el sacrificio eucarístico ofreciéndolo a Dios en nombre de todo el pueblo…” (Lumen Gentium #10.)
Una noción popular equivocada que muchas veces los medios de comunicación proponen como la única característica del sacerdocio católico es el celibato. En el contexto teológico, para entedender el celibato del sacerdote católico, se debe conocer el carácter del Sacramento de Ordenes en la Iglesia. Hay dos elementos esenciales: en el Sacramento de Ordenes, la recepción del don de ministerio (charisma), y el rito a través del cual este don es conferido. En el rito de ordenación hay dos momentos esenciales La imposición de manos por el Obispo y todos los sacerdotes presentes implorando la intercesión del Espíritu Santo, y la Promesa que el Obispo pide del candidato sacerdotal de obediencia y castidad. Por la imposición de manos el mismo Cristo, a través del Espíritu Santo, otorga el carisma sacerdotal. En la promesa de obediencia y castidad el candidato sacerdotal libremente acepta la disponibilidad ministerial de servicio y entrega al Pueblo de Dios. En las propias palabras del Papa Juan Pablo II en su Exhortación Apostólica Pastores Dabo Vobis, “El celibato sacerdotal no se puede considerar simplemente como una norma jurídica, sino como un valor profundamente ligado con la Sagrada Ordenación”.
Actuar en nombre de Cristo
El ministerio del sacerdote católico es por esencia servicio y disponibilidad a interceder por los fieles ante Dios. El Sacramento de Ordenación le consagra a ser Alter Cristus. No es poder lo que el sacramento le dá, sino más bien ese don sublime y responsable de actuar en nombre de Cristo, sobretodo en la celebración de La Sagrada Eucaristía, y el Sacramento de la Reconciliación.
Los peligros que acosan al sacerdocio católico hoy día son tanto intrínsicos como extrínsecos. Intrínsicos pueden ser situaciones ministeriales que proviniendo de la potestad de ordenes hagan de él un agente de servicios y trabajos pastorales que causen desfallecimiento y rutina. Este peligro proviene de una continua multiplicación de tareas y servicios pastorales que no dejan tiempo para la oración y la fraternidad sacerdotal. Por otra parte, el mundo y la cultura en la que hoy día vive el sacerdote puede contagiar sus más altas aspiraciones de servicio y entrega. Las nuevas tecnologías y las exigencias administrativas de la parroquia pueden apartarle de un contacto directo y personal con los fieles.
En el curso de Teología Pastoral que yo ofrezco en el seminario de San Juan Vianney insisto a los seminaristas que el ministerio del sacerdote en la parroquia de hoy día necesita estar centrado en la imagen del sacerdote como Pastor. Pastor es aquél que es miembro del Cuerpo de Cristo, llamado por Dios y la Iglesia, elegido por ordenación para proclamar la Palabra, administrar los sacramentos, guiar y alimentar a los fieles hacia el Reino que el mismo Dios, a través de su Hijo le ha encomendado (San Gregorio Nacianceno).
En respuesta a la llamada que el Santo Padre Benedicto XVI nos hace en este Año Jubilar dedicado al sacerdote, sería conveniente enfatizar esa característica esencial del sacerdote de hoy como portador de un ministerio que no es suyo, sino del mismo Cristo, y que siempre debe poner al servicio de la comunidad de fe. De aquí que el sacerdocio sea siempre un llamado de Dios. Ese llamado es gratuito y requiere una respuesta libre y generosa. Esta entrega y servicio se hace por amor a Dios y amor al Pueblo de Dios.
En conclusión, el sacerdote, actuando en nombre de Cristo, lleva a cabo la misma misión que Jesús vino a traer al mundo: “El Espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos, y los ciegos pronto van a ver, para despedir libres a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor”(Lucas 4, 18-19).
El Padre Rodríguez es profesor de Teología Pastoral en el Seminario St. John Vianney en Denver, CO.
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COLUMNA OBISPO
Jesús y la Iglesia deben ser el centro
de nuestras vidas
Con gran alegría tengo la oportunidad de dialogar con la comunidad hispana a través de El Pueblo Católico, para compartir mi experiencia como Obispo Auxiliar y como hermano en la fe, en esta querida Arquidiócesis de Denver.
Es difícil de creer que el sábado 30 de mayo marcó el primer aniversario de mi ordenación como Obispo Auxiliar de Denver. Al mirar atrás este año, le agradezco a Dios por su bondad conmigo y por haberme guiado con su mano misericordiosa durante este año de transición. Estoy también agradecido con tanta gente en la Arquidiócesis de Denver, por sus oraciones y apoyo, y por la manera en que he sido bienvenido por todos en el norte de Colorado.
De modo especial, estoy particularmente agradecido con el Arzobispo, Mons. Carlos Chaput, por su paciencia conmigo y por la manera como, con su palabra y su ejemplo, me ha enseñado como ser un obispo. Su liderazgo, su vida de oración y su amor por la Iglesia del norte de Colorado han sido invalorables para mí durante estos últimos 12 meses. Él ha sido un verdadero pastor según el corazón del Buen Pastor, el Señor Jesús, y ha sido a la vez un mentor y un amigo durante este tiempo de transición en mi vida.
Este último año no sólo ha pasado muy rápidamente para mí, sino que también ha estado lleno con muchas nuevas experiencias y desafíos a lo largo del camino. Debido a que más del 50% de los católicos en la Arquidiócesis son hispano hablantes, el Arzobispo Chaput me pidió que estudiara español, para que pueda ayudarle a salir al encuentro más efectivamente de nuestros hermanos y hermanas hispano hablantes a lo largo de Colorado del norte. Por esta razón pasé seis semanas en febrero y marzo en un curso intensivo de español en Guadalajara, México.
Habiendo vivido yo mismo en un país extranjero por 12 años (Italia), sé cuán difícil puede ser aprender el idioma y las costumbres de una cultura extranjera. Mi experiencia en México fue un tiempo de gracia para mí y me dio una nueva apreciación por la riqueza y belleza de la cultura hispana. Sigo luchando con el idioma español, pero voy mejorando cada día. Ya he presidido dos Misas de Confirmación bilingües, y estoy seguro que tendré muchas más. También he podido rezar Laudes (la Liturgia de las Horas) en español cada mañana con el sacerdote con quien vivo, el P. Bernie Schmitz, Vicario para el Clero, quien pasó 10 años en Colombia en nuestra misión arquidiocesana en Montería. Esto ha sido muy útil. También tenemos la gracia de contar con muchos sacerdotes cuya lengua materna es español y ellos han sido una gran bendición para mí durante este último año.
A donde viajo a lo largo de la Arquidiócesis de Denver, me encuentro con gente de la comunidad hispana y siempre soy recibido con una calidez y afecto que son motivadas por un profundo amor y respeto por la fe católica. Nuestros tiempos son difíciles en muchas maneras, pero la constante fuente de fuerza y consuelo en nuestras vidas es nuestra fe católica. Jesús y su Iglesia deben estar al centro de nuestras vidas y familias.
Este último domingo hemos celebrado la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. He rezado para que el Señor bendiga a cada uno de ustedes y de sus familias con sus siete dones. Le pido a nuestra Madre, la Virgen de Guadalupe, que así como obtuvo para los apóstoles el fuego del Espíritu, también rece por nosotros para que seamos nuevos apóstoles en este mundo que tanto necesita de nuestro testimonio. Con la ayuda de la Guadalupana, ustedes, queridos hermanos, deben responder a la misión que Dios les confía como comunidad hispana en esta Arquidiócesis. Sean fieles al tesoro del que son portadores y compártanlo con generosidad.
Por favor, sigan rezando por mí. Espero seguir encontrándome con ustedes en los meses y años por venir. Que Dios los bendiga.
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VIDA Y FAMILIA
Primer congreso Pro-vida en español
Se reflexionará sobre importantes temas en relación a la vida humana
¿Cuándo comienza la vida? ¿Qué enseña la Iglesia sobre: el matrimonio, el aborto, los anticonceptivos, la sexualidad y otros temas relacionados con la vida?
¡Reciba respuestas a estas y a muchas preguntas más! Las oficinas de Ministerio Hispano y Respeto a la Vida de la Arquidiócesis de Denver le invitan al Primer Congreso Pro-Vida en español que ser realizará el sábado 13 de junio de 8:00am a 3:00pm en el Centro Juan Pablo II—Salón Bonfils, 1300 S. Steele St. Denver, CO 80210.
El congreso se iniciará con la Santa Misa presidida por Monseñor Charles J. Chaput, O.F.M. Cap., Arzobispo de Denver.
Donación: $10.00 por persona. Incluye desayuno continental y almuerzo. (No habrá cuidado de niños). Para mayor información comuníquese con Ursula Jiménez al 303.715.3247, a la oficina de Respeto a la Vida al 303.715.3205. Si desea inscribirse, envíe su nombre, dirección y parroquia a ministeriohispano@archden.org hasta el 9 de junio.
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MI PARROQUIA...mI GENTE
Nombramiento de sacerdotes en parroquias con ministerio hispano
Cambios se harán efectivos a partir
del 17 de junio
Por Lara Montoya
El pasado mes de mayo la arquidiócesis de Denver hizo oficial el nombramiento de sacerdotes de la arquidiócesis para las diferentes parroquias de Denver. A continuación, conozca los cambios y nuevos cargos de diferentes clérigos que servirán en parroquias que cuentan con ministerio hispano.
Padre Héctor Chiapa-Villareal: Deja su cargo como Vicario Parroquial de St. Helena, Fort Morgan y St. Francis of Assisi, Weldona; para ser el administrador de las parroquias Sacred Heart, Roggen; Holy Family, Kennesburg y Our Lady of Lourdes, Wiggins por el periodo de un año.
Padre Jorge De los Santos: Deja el cargo de párroco de Saint Joseph, Denver, para dedicarse a tiempo completo a su misión de ser Vicario del Ministerio Hispano. El Padre De los Santos estará residiendo en la casa parroquial de Christ the King.
Padre Luis Escandon: Deja su cargo como Vicario Parroquial de Saint Stephen Protomartyr, Glenwood Springs y Saint Mary, Rifle, para ser miembro de la Facultad del Seminario Teológico St. John Vianney.
Padre Hernán Florez: Párroco de St. Theresa, Frederick y St. Escholastica, Erie por un periodo de seis años.
Padre Francisco García: Deja su cargo como párroco de Sacred Heart, Roggen; Holy Family, Kennesburg y Our Lady of Lourdes, Wiggins; para ser párroco de St. John Evangelist, Loveland por un periodo de seis años.
Padre Martin Hernandez: Vicario parroquial de St. Clare of Assisi, Edwards y St. Mary, Eagle, por un periodo de tres años.
Padre Humberto Márquez: Párroco de St. Augustine, Brighton por un periodo de seis años.
Padre Mario Ramirez: Deja su cargo como vicario parroquial de Sacred Heart, Gilcrest y Our Lady of Peace, Frisco, para ser administrador de St. Joseph, Denver por el periodo de un año.
Padre Lorenzo Ricci: Deja su cargo como vicario parroquial de Holy Trinity, Westminster y Our Lady of Visitation, Denver, para continuar con su trabajo misionero con el Camino Neocatecumenal. Hasta la fecha de esta publicación, su nueva misión aún no ha sido anunciada.
Padre William Smith: Vicario parroquial de St. Stephen, Glenwood Springs hasta el 31 de diciembre de 2009.
Padre Tomasz Wikarski: Deja su cargo como vicario parroquial St. Augustine, Brighton para ser vicario parroquial de St. Mary, Breckenridge y Our Lady of Peace, Dillon por un periodo de tres años.
Padre Felix Zermeño-Martin: Asignado nuevamente vicario parroquial de Our Lady of Grace, Denver por un periodo de tres años.
Padre Carlos Wilson Bello: Vicario parroquia de Holy Trinity, Westminster por un periodo de tres años.
Padre Mauricio Bermúdez: Vicario parroquial de St. Helena, Fort Morgan y St. Francis Assisi, Weldona por un periodo de tres años.
Padre José de Jesús García: Vicario parroquial de Saint Augustin, Brighton por un periodo de tres años.
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noticias de amÉrica latina y el mundo
El misterio del Papa en Tierra Santa
La lección de Benedicto XVI para el mundo
Por el Rev. Padre Daniel Cardó, SCV
El reciente viaje de Benedicto XVI a Tierra Santa ha suscitado diversas reacciones entre católicos y no católicos. Ha sido un viaje histórico, una peregrinación de paz por pueblos marcados por conflictos y odios, en la que el Papa ha pronunciado palabras que han dado mucho para reflexionar y comentar. Pero quizá una de las cosas más importantes es algo que ningún medio comenta y que pocos se preguntan: ¿por qué, a fin de cuentas, es importante el viaje del Papa para los países y territorios que ha visitado? Si tratamos de comprender, desde un punto de vista meramente humano, los gestos de respeto y acogida que Benedicto XVI recibió de las diversas autoridades durante su peregrinación, nos encontramos con una desproporción. El Papa representa al Vaticano, un Estado de 824 personas, y es el líder de una religión cuya presencia no es más que una pequeña minoría en esas tierras (por ejemplo, en Jordania, los católicos son sólo el 1.5 % de la población). ¿Cuántos otros líderes de estado o de otras religiones son recibidos por reyes o presidentes en esos mismos aeropuertos? La importancia de la presencia del Papa no radica en su poder humano, sino en el misterio del que es portador. El Papa es el Sucesor de Pedro, la piedra sobre la que el Señor quiso edificar su Iglesia. Es el Vicario de Cristo. Y Cristo es la Roca Eterna (Is 26,4). “Los que confían en el Señor son como el Monte Sión: no vacila, está asentado para siempre” (Salmo 125,1). Benedicto XVI, precisamente desde Sión, nos ha dado ejemplo de esto. Sin vacilar, su presencia ha irradiado paz y su palabra ha traído luz, porque su confianza está en el Señor y porque el Papa representa el único misterio que puede dar esperanza a un mundo que no encuentra respuestas: la Iglesia. Desde ese misterio nos ha dicho en Tierra Santa que la paz es ante todo un don de Dios y que la primera tarea para la paz es la oración, pues estamos “convencidos de que Dios escucha y de que puede actuar en la historia”. Nos ha enseñado que la seguridad es importante, pero que exige ante todo confiar en el otro. Nos ha recordado que si bien la paz exige todo esfuerzo de parte de los gobiernos, ésta depende finalmente de la conversión de los corazones.
Desde ese misterio además, nos ha hablado de la importancia de la razón: sin ésta, sin la certeza de que podemos llegar a la verdad, no puede existir un diálogo auténtico que permita la paz. Nos ha mostrado que la razón es importante porque Dios mismo es Razón, la Palabra que se hizo carne por amor y que nos permite colaborar con su Plan sabio y amoroso. Nos ha enseñado nuevamente que “nuestra vida como cristianos no es sólo un esfuerzo humano por vivir las exigencias del Evangelio impuestas a nosotros como deberes… (que) nuestras vidas se convierten en una aceptación agradecida, dócil y activa del poder de un amor que se nos ha dado”. Esta “aceptación agradecida, dócil y activa” se vuelca en un compromiso por la reconciliación. Aunque en un plano meramente humano parezca imposible, los cristianos de Tierra Santa tienen una misión decisiva por la paz, porque son depositarios de ese amor que siempre perdona y que lo dio todo en la Cruz.
Queda hondamente grabado en la memoria el recuerdo de los largos momentos de silencio en los que el Papa, a sus 82 años, rezó arrodillado en ese pequeño cuarto vacío que es el Santo Sepulcro. Ése es el misterio que da esperanza al mundo: en silencio, un cuarto vacío nos recuerda que Dios no nos olvida, que Él ya venció el mal y que podemos participar de esa victoria. El silencio de esa oración, el vacío de ese cuarto, nos invitan a la alegría: la historia ya cambió y puede cambiar. Ésa es la lección del Papa en Tierra Santa; ésa es la fuerza del misterio que él porta en su debilidad. Haciendo eco de la “extraordinaria cortesía” con que Dios invitó a María a decirle sí, el Papa nos ha invitado también a decir sí y a trabajar por la paz. Dios quiera que su lección sea acogida.
El P. Daniel Cardó es miembro del Sodalitium Christianae Vitae, una Sociedad de Vida Apostólica. Junto a su comunidad, el P. Daniel reside en el Centro de Retiros Saint Malo en Allenspark, CO.
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jóvenes en acción
Del twitter y los
mensajes de Dios
La manera como Dios nos habla es
a través de la vida cotidiana
Twitter es la última moda en comunicación. Para los que no estamos muy enterados, se trata de una red social a través de mensajes de texto y actualizaciones de páginas de internet personales que les permite a los usuarios enviarse y leer actualizaciones (tweets) de los demás amigos miembros de la misma red. Dichas actualizaciones se pueden hacer a través de la computadora, pero principalmente se hacen a través del teléfono celular. Para usarlo, creas un perfil de usuario en internet, invitas a tus amigos y familiares y empiezas a hacer tweeting. Es decir, actualizas lo que estás haciendo y se lo comunicas a los demás. Por ejemplo, si vas a la tienda, le pones ahí eso, si te vas a dormir, igual. Para los que estamos más atrasados en la tecnología, es algo así como traer un teléfono conectado las 24 horas del día y estar describiéndole a muchas personas al mismo tiempo, lo que estás haciendo en ese momento. A lo mejor para muchos no tiene sentido esto, pero se ha convertido en el artículo comunicativo más popular entre chicos y grandes en todo el mundo. Tanto así que estaba leyendo sobre una iglesia cristiana no católica donde un pastor invita a su congregación a, durante la asamblea, envíen los unos a los otros, sus pensamientos, reflexiones, y hasta peticiones a Dios.
Tweet se traduce como el piar de las aves. Ese sonido que hacen sobre todos los pollitos, por eso cada vez que recibes en tu celular una actualización de alguien más, hace un sonido, un tweet, la acción se conoce como twitting y el programa como twitter. Así que los dos términos importantes para esta comunidad son los tweets, lo que envías o recibes; y tu red de amigos y familiares, conocido como followers, o seguidores; porque literalmente puedes seguir lo que los demás están haciendo.
Dios nuestro Señor se comunica contigo de manera similar, pero su red de amigos es un poco más grande, la de Él incluye unos ¡6 billones de personas, y todos ellos sus hijos! Sus mensajes también hacen un sonido, como el piar de las aves, aunque en ocasiones puede ser mucho más fuerte y otras más bajito, apenas perceptible para el oído humano. Transmite las 24 horas del día, todos los días del año, siempre “hablando” de amor, bondad, hacer el bien. Lo que le ha pasado es que mucha gente, aunque le lleguen los mensajes de actualización (los tweets) no le hacen caso. Le ignoran y prefieren seguir otros mensajes que no necesariamente son lo mejor para la persona. Lo que pasa es que así como en el twitter el usuario decide seguir o no seguir lo que el otro está haciendo, Dios también ha creado al hombre con el don de la libertad. Y los que abusan de esa libertad deciden no escucharlo. Mucha gente apaga su receptor de los tweets de Dios, como si apagándolo se pudieran desconectar. Pero no es así, aunque la gente no lo quisiera recibir, Él sigue transmitiendo mensajes. Los que lo han escuchado y entendido, no se pueden quedar con los brazos cruzados sabiendo que otros a lo mejor no saben de la “tecnología de Dios”, no saben cómo sintonizarse o quizá no han sabido escuchar con atención. Así que el que ha escuchado y entendido se convierte en un mensajero de los mensajes que reciben de Dios, se convierte en un follower, un seguidor. Pero, a propósito de los mensajes, recuerda que en otra ocasión ya habíamos dicho que por lo general la manera como Dios nos habla es a través de lo ordinario, de la vida cotidiana, de las personas a nuestra alrededor.
Así que lo que hoy vemos como la última moda en comunicación, nuestro Señor ya lo había usado desde la eternidad para ese dialogo con el Hombre. En ese diálogo que Dios siempre busca, motiva e invita, debe haber una respuesta de nosotros. No podemos vivir con nuestros aparatos receptores apagados a su mensaje de amor. No podemos vivir una vida indiferente, hueca. Sabemos que necesitamos tener y darle sentido a nuestra vida. Nuestra respuesta afirmativa a recibir sus mensajes, su comunicación, a poner atención a los encuentros que Él propicia, nos llevará no sólo a darle sentido a la vida, sino a convertirlos también en sus seguidores. Entra en la sintonía del amor de Dios.
Paz,
Abraham
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Los Jóvenes y la Opción Misionera
Todos estamos
llamados a anunciar la Buena Nueva a todo el mundo, ¿tú cómo lo estás haciendo?
Por Liliana Flores
Hace algunos años alguien me preguntó: ¿Cuál es la razón por la que has decidido servir a Cristo? Mi respuesta no fue otra más que mi gran deseo de que otros jóvenes como yo tengan la oportunidad de encontrar a Jesús y experimentar lo mismo que yo experimenté al ver todo lo que Él ha hecho en mi vida.
Es triste ver a nuestro alrededor un mundo que se está muriendo por no conocer a Jesús: jóvenes en grandes problemas a causa del alcohol, drogas, sexo; familias desintegradas por el divorcio, la infidelidad, el egoísmo, la falta de comunicación; la humanidad que cada vez más busca la felicidad en cosas materiales, etc. y darme cuenta que si tan sólo algunos de ellos hubieran tenido la oportunidad como yo de encontrarse con Jesús, seguramente se hubieran evitado muchos de estos problemas.
Y es que uno de nuestros llamados principales como cristianos es el de ir y predicar el Evangelio a todas partes del mundo. Cristo vino a salvarnos y esto lo realizó por medio de su muerte y resurrección. Sin embargo, antes de subir al cielo, encomendó a los apóstoles que transmitieran y anunciaran esta salvación (Mt 28, 16-20).
El Concilio Vaticano II ha dado una respuesta clara; "incumbe a la Iglesia por mandato divino ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio a toda creatura”. Y en otro texto afirma: "La Iglesia entera es misionera, la obra de evangelización es un deber fundamental del Pueblo de Dios".
Todos tenemos en cierta forma este deber, y la necesidad de transmitir a otros lo que a nosotros nos ha sucedido al encontrarnos con Jesús, todo aquel que ha tenido un encuentro con Él no puede quedarse callado, necesita proclamarlo y llevarlo a los demás.
Es por eso que en la Pastoral Juvenil, tenemos el deber, como dice la Carta Pastoral “Renovemos la Misión”, de conectar a los jóvenes con la vida y misión de la Iglesia, es decir, tenemos la responsabilidad de inyectar en los jóvenes el deseo por ser jóvenes misioneros.
Gracias a Dios, nuestra Arquidiócesis está bendecida en muchos lugares por líderes que mantienen este espíritu misionero y trabajan al servicio de la Evangelización en sus parroquias y grupos juveniles. Sin embargo, existen muchos lugares, dentro y fuera de la Arquidiócesis en donde no tienen la dicha de contar con recursos para la evangelización, especialmente de los jóvenes hispanos y en español. Concientes de esta gran necesidad y de la necesidad de fomentar en los jóvenes este espíritu misionero, la Pastoral Juvenil ha desarrollado un comité que tiene como objetivo llevar el Evangelio a aquellas comunidades que lo necesiten. Todos aquellos jóvenes que se sientan llamados a ir y evangelizar a otras comunidades son bienvenidos en este comité.
El comité se reúne cada lunes a las 7:00 p.m. en el Centro San Juan Diego y estará proporcionando ayuda a diferentes parroquias dentro y fuera de nuestra arquidiócesis para evangelizar a aquellos que no han tenido la oportunidad de tener una experiencia de encuentro con el Señor Jesús.
Si tú estas interesado en este comité, por favor no dudes en contactarnos a la oficina de Pastoral Juvenil Hispana al teléfono (303) 715-3267 ó al correo electrónico: liliana.flores@archden.org ¡Cristo está esperando una respuesta de tu parte!
Liliana Flores es Coordinadora de Pastoral Juvenil Hispana de la Arquidiócesis de Denver.
Son By Four elevó corazones de hispanos durante concierto
Por Lara Montoya
El pasado 16 de mayo, los jóvenes Pedro Quiles, Georgie y Javier Montes – integrantes del grupo musical internacional Son By Four, ofrecieron un concierto organizado por el grupo “Jóvenes para Cristo”, en donde brindaron un fuerte mensaje de conversión y anuncio del Evangelio. El evento se llevó a cabo en las instalaciones del North High School en Denver.
Durante el concierto Pedro Quiles advirtió a los jóvenes que se cuidaran de creer en los sueños que el mundo constantemente nos vende, “a nosotros nos vendieron el sueño de la fama” señaló el joven puertorriqueño, agregando que al alcanzar el éxito con la canción A puro dolor, que rápidamente se convirtió en un fenómeno a nivel mundial, “estros tres campesinos estábamos volando en un avión privado, caminando por alfombras rojas, viajando por el mundo entero, en hoteles de lujo. De un momento a otro todos nuestros sueños se hicieron realidad. El mundo nos prometió que al conseguir esto podíamos alcanzar la felicidad, sin embargo, al cabo de poco tiempo nos dimos cuenta que estábamos estancados en una felicidad que no existía, lejos de quienes amábamos. Descubrimos que estas promesas no valían nada”.
El grupo inicial se separó pronto y cada quien decidió seguir su propio camino, sin embargo, el Señor Jesús tenía un Plan diferente para los hermanos Montes y para Quiles “Jesús me pidió que pusiera mis sueños a un lado y lo siguiera, declaró Pedro, por eso estamos hoy acá, luego de haber descubierto que el sueño que Jesús tiene para cada uno de nosotros es más emocionante”.
Giorgie señaló al respecto que “Antes caminábamos por el mundo buscando entretener hoy Dios nos pide que vayamos con otra misión, la de llevar su Palabra”.
El concierto culminó con una Hora Santa en la que los cantantes alabaron a Dios de rodillas e invitaron a los participantes a convertir el evento en un momento de oración y alabanza.
Ante los resultados del concierto, Héctor Camacho, coordinador del grupo Jóvenes para Cristo, señaló que a pesar que no fue la cantidad de gente esperada, estaban muy contentos con el resultado final, “el mensaje evangelizador ha sido hermosamente proclamado hoy, y estoy seguro que muchos corazones han sido tocados con este testimonio, eso es más que suficiente para nosotros” señaló el líder hispano.
Son by Four ha publicado ya dos discos de manera independiente, uno titulado “Aquí esta el Cordero” y el otro “con el Espíritu Santo”, producciones que fueron presentadas en este concierto, y aunque la recompensa monetaria del grupo ha disminuido drásticamente desde los días de “a puro dolor”, el grupo declara que el apoyar a jóvenes y adultos a conocer el camino de Dios se ha convertido en el nuevo motor de su carrera.
Son by Four transmite actualmente un programa de radio los miércoles y los viernes al medio día (hora del este) a través de radioclamor.com. Su Nuevo material puede ser escuchado en su página Web www.sonbyfouronline.com y en sus espacios en Facebook y My Space.
Este artículo se realizó en colaboración con Alejandro Padilla
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EDICION ESPECIAL
Son ordenados cuatro nuevos sacerdotes
Todos ellos hispanos, tres de ellos nacieron en tierras latinoamericanas
Por Rossana Goñi
Es siempre un gozo celebrar la ordenación de nuevos sacerdotes para la Iglesia. Pero para la comunidad hispana, las ordenaciones sacerdotales de este año en la Arquidiócesis de Denver han traído una bendición especial: los cuatro nuevos sacerdotes del norte de Colorado son hispanos, tres de ellos nacidos fuera de Estados Unidos y uno nacido en este país.
El sábado 16 de mayo, la Basílica Catedral de la Inmaculada Concepción estaba totalmente colmada de fieles quienes se reunieron para rezar por quienes serían ordenados sacerdotes: Carlos Wilson Bello-Ayala, quien nació en Bogotá, Colombia; Mauricio Bermúdez-Hernández, de Puebla, México; José de Jesús García-Pedreguera, de Veracruz, México; y Joseph Toledo, quien nació en Bridgeport, Connecticut, pero cuyo padre es hispano.
La ceremonia de ordenación fue presidida por Mons. Charles J. Chaput, O.F.M.Cap., Arzobispo de Denver y concelebrada por Mons. James Conley, Obispo Auxiliar de Denver y numerosos sacerdotes y diáconos de esta arquidiócesis y otras diócesis.
“Tres de los nuevos sacerdotes vinieron a nosotros del Camino Neocatecumenal”, señaló el Arzobispo Chaput a los asistentes. Todos ellos formados en el Seminario misionero Redemptoris Mater, dirigido por el Camino. El cuarto nuevo sacerdote —el Padre Bermúdez—recibió su formación del Seminario Teológico Saint John Vianney. Ambos seminarios están ubicados en el Centro Pastoral Juan Pablo II para la Nueva Evangelización en Denver.
Durante su homilía el Arzobispo Chaput dijo que “cada vez que nos reunimos a celebrar los sacramentos, especialmente uno de los sacramentos de la vocación… deberíamos mirar atrás las cosas maravillosas que Dios ha hecho en nuestras vidas como cristianos”. Y dirigiéndose a los nuevos sacerdotes les dijo “les pido… que se maravillen ante las grandes obras que Dios ha hecho por ustedes en su historia de salvación, empezando con sus padres, sus familias, rodeados de queridos amigos”.
Más adelante, Mons. Chaput pidió con insistencia a los neos-sacerdotes que sigan el modelo de Cristo, como el Buen Pastor. “Fue a todos los pueblos y aldeas – estaba preocupado por las necesidades de los demás, más que en las suyas- enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y dolencia”, describió el Arzobispo.
El ministerio de un sacerdote, añadió Mons. Chaput es anunciar la Buena Nueva de Jesucristo. “Y anunciar su compasión en la vida de los demás… que el Señor los haga fieles en el ministerio que hoy comparte con ustedes”, finalizó el prelado.
La Liturgia incluyó lecturas y cantos en español e inglés, los cuales fueron recitados por la audiencia bilingüe presente.
Estuvieron presentes en la ceremonia los rectores de ambos seminarios el Rev. Padre Michael Glenn y el Rev. Padre Florián Martín-Calama.
El rito de ordenación se llevó a cabo con mucha reverencia en la Eucaristía y los cuatro jóvenes fueron recibidos como nuevos sacerdotes por toda la audiencia con oraciones y fuertes aplausos.
Como es tradición, antes de la bendición final de la Santa Misa, los nuevos sacerdotes bendijeron al Arzobispo Chaput y luego se retiraron en procesión.
Al finalizar la Eucaristía, el prelado de Denver agradeció profundamente la generosidad de las familias de los nuevos sacerdotes. Todos los agradecimientos a ellos pueden ser resumidos en las palabras que dirigió a la familia del Padre Bello “les prometo que cuidaremos bien de su hijo… él también es mi hijo y lo quiero. Aquí tiene muchos hermanos ahora”.
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noticias de la diÓcesis
Líderes hispanos premiados en evento Las Madrinas
Reconocidos por poner al servicio de los demás los talentos recibidos de Dios
Por Rossana Goñi
El 17 de Mayo se celebró en el Centro San Juan Diego, el evento anual “Las Madrinas” en el que se honró a hispanos por su liderazgo y servicio comunitario, al mismo tiempo que el cuidado por sus propias familias. Una vez más se pudo revivir un ambiente cálido en medio de casi 200 personas que reconocen los valores humanos de líderes hispanos que sirven a la sociedad a través de su dedicación y entrega.
Madrina, en la comunidad hispana, es alguien quien vela y cuida de los demás, es quien está constantemente preocupada por el otro. “Las Madrinas” se realiza con el fin de levantar fondos económicos para los diversos proyectos que ofrece Servicios de Bienestar Familiar, programa del Centro, cuya finalidad es ofrecer ayuda en diversos niveles a las familias hispanas. La celebración incluyó un “brunch”, el programa de premiación y subastas en silencio y en vivo.
La Hermana Alicia Cuarón, de la congregación de las Hermanas Franciscanas de Marycrest y Directora de Servicios de Bienestar Familiar agradeció a todos por su presencia y su constante ayuda en este evento anual. Luis Soto, Director Ejecutivo del Centro San Juan Diego, agradeció de manera especial los esfuerzos de la Hna. Cuarón en estos programas de servicios a las familias y explicó que “sólo el programa Bienestar ayuda a más de 15,000 personas y familias, ofreciendo programas de inglés como segundo idioma, preparación para la ciudadanía, clases de computadora, preparación para el GED, asistencia legal, clases de finanzas, programa de los pequeños negocios, Plaza Comunitaria, consejería, programas de liderazgo de mujeres, y otros”. Luis también dijo que unas semanas después de “Las Madrinas” del año pasado, la Primera Dama de México, Margarita Zavala de Calderón visitó el Centro. Y durante una conversación con Luis, ella le dijo que se sentía “muy contenta de ver un programa como el Centro, porque no habla de ayudar a la comunidad hispana, sino que ustedes lo hacen, y lo hacen de manera muy efectiva”. El Director del Centro añadió que ese comentario fue un gran elogio de la Primera Dama pero también “una buena explicación de quienes somos”.
Este año los premios “Las Madrinas” fueron otorgados a Pat Cortéz, Vice-presidenta y directora a nivel nacional de relaciones públicas del Banco Wells Fargo en Colorado. Gracias a la dedicación de la Sra. Cortéz, quien no pudo asistir al evento por razones de fuerza mayor, el Banco Wells Fargo ha sido reconocido con diversos premios de parte del Comité de Negocios de Colorado para las Artes, el Museo de las Américas y la Cámara de Comercio Hispana.
La Sra. Elsa Holguín de la Fundación Rose, ha fundado muchas de las iniciativas de Bienestar Familiar, incluyendo las Plazas Comunitarias y el Proyecto de Empleo y Educacional Latino de Colorado.
La Sra. Perla Gheiler, Gerente de Mercado de American Family Insurance en la Oficina Regional de Denver. Esta organización de seguros ha sido constante colaboradora de “Las Madrinas” desde sus inicios.
El Premio Rebozo fue otorgado a la Sra. Irene Ibarra, Presidenta del Directorio de Colorado Trust. La Sra. Ibarra ha servido en numerosos directorios comunitarios y de fundaciones.
El Premio Corazón fue otorgado postumamente a Bernard D. Martinez, quien fue miembro del consejo consultivo del Centro desde el 2006. El premio fue recibido por un amigo de trabajo, el Sr. Erik Garfias.
El Premio Estrella fue entregado a los esposos David y Neri Simmons. El Doctor David Simmons ha servido en asuntos legales de inmigración desde 1986, fue premiado como “Super Abogado” en Colorado en el 2008. Junto a su esposa –de origen mexicano- sirven voluntariamente en diversos programas en el Centro San Juan Diego por varios años.
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Dedicación de nueva capilla del Seminario Neocatecumenal Redemptoris Mater
Por Lara Montoya
Con una procesión hacia la nueva capilla del Seminario Redemptoris Mater y una Misa presidida por el Arzobispo de Denver, Mons. Charles J. Chaput, O.F.M. Cap., se llevó a cabo el pasado 25 de mayo, la dedicación de la nueva capilla del centro de formación de sacerdotes del Camino Neocatecumenal.
Entre los concelebrantes estaban Mons. James Conley, Obispo Auxiliar de Denver, Mons. Thomas Fryar, Vicario General de la Arquidiócesis de Denver, el Padre Florián Martin-Calama, rector del Seminario Redemptoris Mater, el Padre Federico Colautti, vicerrector del mismo seminario y el Padre Michael Glenn, rector del seminario Teológico Saint John Vianney.
La ceremonia contó además con la participación de cerca de 600 fieles, entre quienes estaba Kiko Arguello y Carmen Hernández, quienes iniciaron el Camino hace 45 años. Así como del Padre Mario Pezzi, sacerdote de la diócesis de Roma, artistas americanos y europeos que participaron del proyecto de construcción y diseño del nuevo edificio, miembros y representantes del Camino Neocatecumenal en Denver y Estados Unidos, rectores y el cuerpo docente de los dos seminarios de la arquidiócesis, miembros de diferentes movimientos eclesiales, y religiosas de diferentes órdenes.
Refiriéndose a la historia de conversión de Zaqueo, narrada en el Evangelio del día, el Arzobispo señaló, que “esta historia es una historia de conversión a partir del conocimiento de Dios. Zaqueo era un pecador pero estaba decidido a ver a Jesús y puso todo de su parte para ello”. Monseñor Chaput recalcó que el Señor Jesús respondió a la actitud de Zaqueo diciendo: “Hoy la salvación ha llegado a tu casa”. “La Iglesia -agregó el prelado- es un lugar de conversión. El Camino Neocatecumenal nos ha ayudado a entender con mayor claridad la importancia de la conversión, de eso se trata el Camino, una renovación de nuestro compromiso bautismal y el profundo amor y respeto por la Palabra de Dios”. Finalmente, el arzobispo enfatizó que “este –refiriéndose a la nueva capilla- es un lugar de conversión que no hubiera existido sin la historia de conversión de Kiko y de los miembros del Camino”.
La nueva capilla de forma octagonal fue diseñada por Arguello, quien a su vez ayudó a crear y pintar la corona mística de íconos que reproducen doce misterios de la fe y que rodean la nueva capilla. “Detrás de estos íconos- señaló Arguello- está la fe de siglos, basada en la tradición de la Iglesia. Esta corona representa los misterios de la vida de Cristo que buscan representar su humanidad y su divinidad”.
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Fraternas
celebrarán Misa de Acción de Gracias
Las Fraternas, laicas consagradas de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, invitan a todos los fieles a participar de la Santa Misa en Acción de Gracias por sus 10 años de misión apostólica en la Arquidiócesis de Denver.
La Eucaristía, que será presidida por Monseñor Charles J. Chaput, O.F.M. y concelebrada por sacerdotes del norte de Colorado, se llevará a cabo el viernes 12 de junio a las 7:00 pm en la Basílica Catedral de la Inmaculada Concepción.
“Estamos muy agradecidas a Dios y a María nuestra Madre por tantas bendiciones derramadas a lo largo de estos años. Así como al apoyo y confianza de Mons. Chaput y las oraciones y amistad de muchísimas personas en la Arquidiócesis de Denver. ¡Cómo no agradecer al Señor con el don de la Eucaristía! Ojalá todos aquellos que hemos conocido a lo largo de estos años nos puedan acompañar ese día” señaló Rossana Goñi, superiora de la comunidad de Fraternas en Denver.
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Reconocidos charlistas en el VI Congreso de la Renovación Carismática
Misa de clausura será presidida por el Arzobispo de Denver, Carlos Chaput
Por Lara Montoya
Este sábado 27 y domingo 28 de junio se llevará a cabo por sexto año consecutivo, el Congreso Arquidiocesano de la Renovación Carismática, que este año lleva como lema “Apóstoles del tercer milenio - Un corazón de apóstol es un corazón de fuego”. El evento se desarrollará como en años anteriores, en las instalaciones del Events Center, Douglas County Fairgrounds en Castle Rock y contará con la presencia de Monseñor Carlos Chaput, Arzobispo de Denver; el Padre Jorge De los Santos, Vicario para el Ministerio Hispano; y los predicadores carismáticos Clara Macías, Álvaro Domínguez, Sidelis Rosario, Padre Kike Cordero y la cantante paraguaya Gladys Garcete.
Abram León, Coordinador del Movimiento de la Renovación Carismática, señaló que uno de los objetivos centrales del congreso arquidiocesano es, además de la evangelización, “reunirnos en un mismo lugar, con un solo propósito y una sola fe, creciendo no sólo en número sino en el espíritu”.
El congreso iniciará el sábado a las 8 a.m. con alabanzas y una bienvenida a cargo del Padre De los Santos. La mañana continuará con tres diferentes pláticas a cargo de Sidelis Rosario, Clara Macías y el Padre Kike Cordero y la tarde estará marcada por un concierto ofrecido por la cantante carismática católica Gladys Garcete, quién inició su servicio en la Renovación desde los ocho años y actualmente cuenta con 31 Producciones. Desde hace 10 años tiene un Programa de Televisión y Radio en EWTN, llamado "Pequeño Jesús" en donde Gladys con sus niños, evangelizan cada semana a miles de menores del mundo entero y que ha recibido el premio "Gabriel Award ", como mejor programa en español dentro de los Estados Unidos. El primer día del congreso terminará a las 7 p.m. con una Hora Santa.
El segundo día del congreso contará con las ponencias de Álvaro Domínguez, el Padre Kike y Sidelis y culminará con la Santa Misa, programada para las 2:30 p.m. y será presidida por Mons. Charles Chaput, Arzobispo de Denver. El Congreso Arquidiocesano tendrá un programa paralelo para los jóvenes adolescentes quienes también contarán con la presentación de los reconocidos conferencistas.
Para tener más información acerca del Congreso vea la publicidad de la página 8.
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testimonios
El nuevo mundo de ser papá
Padre, con el alma
hacia el cielo y con
los pies bien sentados en la tierra
Carlos Angulo nació en La Paz, Bolivia, y vive en Denver hace ocho años. Es miembro activo de San Cayetano y del grupo Cristo y Yo. Fue en Denver donde conoció a su esposa Michele, con quien se casó hace cuatro años. Al año de su matrimonio, Carlos y Michele fueron bendecidos con un niño, Caleb. En esta edición, Carlos comparte su experiencia y el nuevo mundo que Dios le ha abierto ante el don de la paternidad.
Por Carlos Angulo
Para muchas personas el ser padre de familia es lo más importante en la vida, para otras simplemente una etapa más de la vida, para otras lamentablemente una situación inesperada. Para mí, ser un padre de familia es una gran bendición de Dios y a la vez un reto frente a la realidad del mundo actual.
Tres años hace que tuvimos a nuestro hijo. Me acuerdo claramente de la mezcla de emociones y sentimientos que este evento causó en mi vida. Cambió mi vida, y obviamente la de mi esposa, por completo.
Caleb nació de emergencia y con un mes de anterioridad a la “fecha” estimada por los doctores. Entendí dos mensajes bien claros con esta situación: uno, que el Señor realmente quiso que nazca mi hijo y dos, que el Señor realmente quiso que yo fuera papá.
Ver sus pequeños deditos enroscaditos por el ambiente frío de “afuera”- fuera del vientre- fue lo primero que me llamó la atención y estremeció mi cuerpo entero; y también me hizo sentir que ahora yo soy el PROTECTOR y PROVEEDOR de esta criaturita. Un sentimiento muy fuerte y bonito, pero ahora ¡qué se supone que tengo que hacer!
En medio de esta mezcla de emociones y sentimientos como la alegría, el cansancio, el tratar de identificar qué necesita o te pide el bebé, más quehaceres del hogar, trabajar para proveer, etc., siempre pedí y conté con la ayuda de Dios. Él nunca me falló, aunque muchas veces respondía de maneras distintas a las que yo esperaba.
Todos nuestros planes como pareja y personales pasaron a un segundo plano, y muchos de ellos cambiaron, por ejemplo los horarios en nuestra vida diaria, los de orar, los de dar tiempo a la comunidad de Cristo y Yo, a nuestra parroquia y hasta los de ver la televisión.
Los temas de conversación con los amigos cambiaron también. Ahora se habla y se pregunta sobre cuál es la mejor comida para el bebé, el tipo de pañal más cómodo, cuando darle medicina, cuándo llamar al médico, etc. Un nuevo mundo desconocido se abrió ante mí.
Recuerdo que una noche mi hijo estaba enfermo, tenía mucho dolor de estómago y no paraba de llorar, mi esposa y yo nos veíamos impotentes de hacer algo al respecto. Empecé a orar y pedirle a Dios que nos ilumine, en ese momento su dolor cesó automáticamente. Se me abrieron los ojos y me di cuenta que el VERDADERO PROTECTOR Y PROVEEDOR de mi hijo es Dios, y que yo sólo soy un instrumento suyo para que él sea protegido y proveído de todo lo que necesita para hacer su parte en el Plan Divino de Dios. Esto me trajo una gran paz, aunque por otro lado también me responsabiliza de un gran compromiso con el Plan Divino.
Es indudable que ser papá es una gran bendición y esto incluye la posibilidad de dar amor a tu criaturita y recibir amor de ella; de dar un nuevo tipo de amor a tu esposa y de recibir un nuevo tipo de amor de ella; también incluye el fortalecimiento de la relación de pareja y la creación de expectativas para el futuro de este nuevo ser. Todas estas bendiciones vienen acompañadas de sus respectivos retos y responsabilidades, no solamente como padres si no también como cristianos católicos.
Mi esposa viene de una familia de religión Metodista y yo vengo de una familia católica y yo soy católico y trato de vivir como tal. Al empezar nuestro noviazgo, establecimos claramente que nuestro hijo sería criado en la fe católica y que nosotros haríamos todo lo posible para que esto sucediera. Gran compromiso que empezó llevándolo desde bebé a la misa y a las actividades de la comunidad. Recuerdo que a Caleb le encantaba escuchar las alabanzas, especialmente las acompañadas con la guitarra.
Ahora que ya camina y corre, me es difícil llevarlo a actividades largas y pedirle que se quede quieto. Es un niño y necesita correr y estar activo. Por esta razón, mis planes y actividades con la comunidad cambiaron. Aún mantengo esa relación viva con Dios a través del servicio en la comunidad, ya que es la mejor herencia que puedo legar a mi hijo: saber por qué, cómo, cuando y donde buscar a Dios para poder conocerlo pe
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