
Son ordenados cuatro nuevos sacerdotes
Todos ellos hispanos, tres de ellos nacieron en tierras latinoamericanas
Por Rossana Goñi
Es siempre un gozo celebrar la ordenación de nuevos sacerdotes para la Iglesia. Pero para la comunidad hispana, las ordenaciones sacerdotales de este año en la Arquidiócesis de Denver han traído una bendición especial: los cuatro nuevos sacerdotes del norte de Colorado son hispanos, tres de ellos nacidos fuera de Estados Unidos y uno nacido en este país.
El sábado 16 de mayo, la Basílica Catedral de la Inmaculada Concepción estaba totalmente colmada de fieles quienes se reunieron para rezar por quienes serían ordenados sacerdotes: Carlos Wilson Bello-Ayala, quien nació en Bogotá, Colombia; Mauricio Bermúdez-Hernández, de Puebla, México; José de Jesús García-Pedreguera, de Veracruz, México; y Joseph Toledo, quien nació en Bridgeport, Connecticut, pero cuyo padre es hispano.
La ceremonia de ordenación fue presidida por Mons. Charles J. Chaput, O.F.M.Cap., Arzobispo de Denver y concelebrada por Mons. James Conley, Obispo Auxiliar de Denver y numerosos sacerdotes y diáconos de esta arquidiócesis y otras diócesis.
“Tres de los nuevos sacerdotes vinieron a nosotros del Camino Neocatecumenal”, señaló el Arzobispo Chaput a los asistentes. Todos ellos formados en el Seminario misionero Redemptoris Mater, dirigido por el Camino. El cuarto nuevo sacerdote —el Padre Bermúdez—recibió su formación del Seminario Teológico Saint John Vianney. Ambos seminarios están ubicados en el Centro Pastoral Juan Pablo II para la Nueva Evangelización en Denver.
Durante su homilía el Arzobispo Chaput dijo que “cada vez que nos reunimos a celebrar los sacramentos, especialmente uno de los sacramentos de la vocación… deberíamos mirar atrás las cosas maravillosas que Dios ha hecho en nuestras vidas como cristianos”. Y dirigiéndose a los nuevos sacerdotes les dijo “les pido… que se maravillen ante las grandes obras que Dios ha hecho por ustedes en su historia de salvación, empezando con sus padres, sus familias, rodeados de queridos amigos”.
Más adelante, Mons. Chaput pidió con insistencia a los neos-sacerdotes que sigan el modelo de Cristo, como el Buen Pastor. “Fue a todos los pueblos y aldeas – estaba preocupado por las necesidades de los demás, más que en las suyas- enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y dolencia”, describió el Arzobispo.
El ministerio de un sacerdote, añadió Mons. Chaput es anunciar la Buena Nueva de Jesucristo. “Y anunciar su compasión en la vida de los demás… que el Señor los haga fieles en el ministerio que hoy comparte con ustedes”, finalizó el prelado.
La Liturgia incluyó lecturas y cantos en español e inglés, los cuales fueron recitados por la audiencia bilingüe presente.
Estuvieron presentes en la ceremonia los rectores de ambos seminarios el Rev. Padre Michael Glenn y el Rev. Padre Florián Martín-Calama.
El rito de ordenación se llevó a cabo con mucha reverencia en la Eucaristía y los cuatro jóvenes fueron recibidos como nuevos sacerdotes por toda la audiencia con oraciones y fuertes aplausos.
Como es tradición, antes de la bendición final de la Santa Misa, los nuevos sacerdotes bendijeron al Arzobispo Chaput y luego se retiraron en procesión.
Al finalizar la Eucaristía, el prelado de Denver agradeció profundamente la generosidad de las familias de los nuevos sacerdotes. Todos los agradecimientos a ellos pueden ser resumidos en las palabras que dirigió a la familia del Padre Bello “les prometo que cuidaremos bien de su hijo… él también es mi hijo y lo quiero. Aquí tiene muchos hermanos ahora”.