
De flores y regalos a las Madres
Ofrezcamos un regalo a la Madre de todas las madres, la Virgen María
Por Abraham Morales
Todos tenemos en la Virgen María una Madre. Y la madre más especial de todas porque tenemos la dicha de compartir como nuestra Madre a la misma Madre de Dios.
Este mes celebramos a todas las madres; y si tú tienes a tu mamá cerca y todavía entre nosotros, es muy probable que le vayas a dar un regalito, unas flores o harás algo especial por ella. Todo ello es excelente. Siempre y cuando no lo hagas sólo por cumplir con una fecha, y sólo por ese día, y el resto del año ni siquiera seas agradecido.
Así como a nuestras mamás aquí en la tierra les ofrecemos un regalito o unas flores como signo de agradecimiento, de la misma manera podemos, y deberíamos, ofrecerle “regalos” a nuestra Madre del Cielo.
Espero que a tu mamá le des las gracias seguido por todo lo que hace y ha hecho por ti. De igual manera es buen momento recordar que a nuestra Madre María también tenemos mucho que agradecerle: desde que dijo sí a la voluntad de Dios, a través del Arcángel Gabriel, para que por medio de Ella Cristo se engendrara; pasando por su gran trabajo de intercesora, de hablarle a Jesús y que él la escuche. ¿Recuerdas el pasaje de las bodas de Caná? Y su labor ha sido mucho más allá, y tú y yo lo sabemos.
Nuestra Madre María acompañó y trabajó junto a los discípulos después de la Muerte y Resurrección de Jesús llevando el Evangelio a todos los rincones conocidos. Y una vez en el Cielo ha continuado por los siglos acompañando, guiando, obrando de manera activa, e intercediendo por nosotros sus hijos. Su importancia en la Iglesia es fundamental. Los católicos creemos que la Virgen María es Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Durante el año tenemos dos fiestas litúrgicas bien especiales dedicadas sólo a Ella: la Solemnidad de la Anunciación y la Solemnidad de la Inmaculada Concepción (que por cierto, es la Patrona de Estados Unidos y a Ella está dedicada nuestra Catedral de Denver).
Entonces, ¿cómo celebrar a una madre tan especial? Como te decía al inicio, una manera es ofreciéndole un regalo. Ese regalo, me parece que puede ser en forma de ofrenda; y me explico: digamos que le quieres regalar flores, pues que esas flores signifiquen algo para ti al entregarlas. Por ejemplo, ofrecerlas en agradecimiento porque es tu Madre, pero también dándole algo de ti. Ofrecer flores como signo de la consagración de tu juventud a Ella. Ofrecer flores como signo de tu compromiso por ser una persona de más oración, así como Ella lo es.
Así como a tu mamá buscas regalarle algo que le agrade que sea para ella, a nuestra Madre María puedes regalarle cosas concretas que a Ella le gustan: como una promesa de portarte mejor (que intentarás cumplir, por supuesto), o regalarle una oración, o el rezo del Rosario más frecuente. En fin, tú puedes encontrar lo que mejor consideres que pueda ser un regalo significativo de acuerdo a tu vida.
Un regalo, un detalle, una acción, ofrecido de corazón y sin interés, acerca a las personas. Aprovechemos de manera especial este momento de ofrecerle un regalo a nuestra Madre María para que ese regalo nos acerque más a Ella.
Y a todas nuestras madres, tanto aquí en la tierra, cerca o lejos de nosotros, como a las que ya se nos adelantaron, ofrezcámosles lo mínimo que podemos hacer: un sincero agradecimiento de lo más profundo de nuestro corazón.
Paz,
Abraham
Director Asociado del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Denver.
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