
Parroquia Annunciation culmina Año Jubilar por su 125° aniversario
Se celebró una Misa Solemne presidida por Monseñor Charles J. Chaput
Por Lara Montoya
Cientos de fieles se reunieron el pasado 5 de abril, Domingo de Ramos, en la Parroquia Annunciation para dar cierre al Año Jubilar que celebraba sus 125° años de fundación. La Eucaristía bilingüe fue presidida por Mons. Charles J. Chaput O.F.M.Cap., Arzobispo de Denver, concelebrada por el Padre Francisco Ramírez, párroco de Annunciation, el Padre Felix Pekrosky y el Padre Blaine Burkey, todos ellos de la Orden de los Hermanos Franciscanos Capuchinos.
Los fieles se congregaron frente a la Escuela Annunciation, para desde ahí partir en procesión hacia la Iglesia. Encabezando la procesión estaba el Arzobispo Chaput, seguida de las danzas de los Matachines y la multitud de fieles, levantando sus ramos.
El Arzobispo de Denver inició su homilía agradeciendo a los Hermanos Franciscanos Capuchinos por la labor realizada en Annunciation y por haberle concedido el honor de celebrar el cierre “de estos grandiosos 125 años de aniversario”. “Espero -añadió el prelado- que los próximos 125 años sean más grandiosos aún”. Dirigiéndose al grupo de jóvenes que se prepara para la Confirmación, Monseñor Chaput recalcó que “el padre San Josemaría Escrivá- Fundador del Opus Dei- pedía y hacía oración para que todos fuéramos como el burrito que cargó a Jesús, no para portarnos mal sino para hacer el bien. Para que sean jóvenes burritos de Jesús con orejas dispuestas a escuchar, y para que Jesús los use para traer a otros a la Iglesia por medio de su confirmación”.
Al culminar la Eucaristía, el Arzobispo, sacerdotes, el diácono Jim Blume y los parroquianos se reunieron en la cafetería de la escuela para un compartir y celebrar con diversos platos de comida.
Una parroquia peregrina
El año jubilar fue inaugurado y clausurado por un novenario de oración, reflexión y peregrinación. El novenario incluyó un día de Adoración al Santísimo, otro día dedicado a los niños, a los matrimonios, a las familias, a los jóvenes y a los enfermos. El novenario concluyó con una jornada de peregrinación, donde los fieles pudieron visitar el Santuario de la Madre Cabrini, el Santuario de Santa Anna, en Arvada - parroquia hermana-, la Iglesia Saint Patrick donde se encuentra el Convento de las Hermanas Clarisas Capuchinas y la Basílica Catedral de Denver. La peregrinación concluyó con una Misa celebrada en Saint Patrick.
En ella, el Padre Ramírez señaló en su homilía que “este día es un día de oración, año de jubileo y una semana de novenario santo y actividades santas. Estamos tratando de reconocer nuestras pequeñeces tomando la grandeza del Señor”. Para Marce Laumann, Directora de educación en la fe, “este año jubilar nos ha ayudado a entender más el sentido de comunidad cristiana y nos ha hecho profundizar en nuestra fe y nuestra meta que es compartir con Dios la extensión del Reino”.
Una parroquiana, Mercedes Martínez señaló que “el caminar en comunidad fue un momento muy emocionante en mi vida, estoy ahora llena de gozo”.
Frutos espirituales
Según los fieles y el Padre Ramírez, desde hace dos años, los frutos de este año jubilar son innumerables. Entre los que más destacan, está la Adoración al Santísimo todos los martes del año, en donde el Señor expuesto durante todo el día viene atrayendo a cada vez más files; un nuevo grupo de oración que se reúne todos los jueves; un grupo de Encuentro Matrimonial Mundial; y la implementación del proyecto de corresponsabilidad.
El párroco subrayó además que este año Annunciation ha crecido en muchos niveles, sin embargo, el desafío es mayor, pues el reto más grande es que la comunidad aprenda lo que significa ser santo. “Queremos crecer espiritualmente y conformarnos cada vez más con el Evangelio y todavía nos falta mucho. Económicamente, es duro, pero hemos iniciado un programa de pastoral de la colaboración y me encanta la manera como estamos avanzando, pues el punto de partida y llegada es siempre la vida espiritual”, finalizó el párroco.
Testimonio de fieles comprometidos
Guillermo Ramírez, Presidente del Consejo Pastoral: "Este año jubilar me ha ayudado mucho, pues es desde este año que empezamos a servir en el consejo pastoral, y eso ha unido más a mi familia por medio del encuentro que la parroquia ha generado. Este año jubilar ha sido también una oportunidad para crecer en nuestra vida de oración, ahora todo dejamos en las manos de Dios".
Gabriela Jacobo, coordinadora de jóvenes y feligresa de Annuciation desde hace nueve años: "El impacto que Annunciation ha tenido en mi vida es enorme, antes no conocía a nadie, trabajaba todo el día y venía sólo Misa los domingos, ahora mi familia extendida son los parroquianos de Anunciación, vivo prácticamente en la parroquia y mi vida tiene un sentido diferente".
Verónica Medina, voluntaria y parroquiana desde el 2000: "Estoy acá para ayudar, eso me hace participar más de la parroquia y sentirme parte de ella".
Gerardo Hernández, coordinador de Jóvenes para Cristo de Annuciation: "lo que me impulsó a involucrarme en la parroquia fue el ver la necesidad de las personas y la pobreza de la Iglesia. Al comprometerme descubrí como decía el Padre Pío que Dios está en los pobres y enfermos, pero en los enfermos pobres está dos veces, así me acerqué a Dios".