
De vivir con convicción y ser campanas
Por Abraham Morales
¿Cuántas veces te has sentido diferente en distintos aspectos de tu vida? En la escuela, tus compañeros y profesores hablan de cosas en las cuales tú no estás de acuerdo, y te hacen sentir distinto. Los “amigos” que los fines de semana toman decisiones diferentes a los valores que a ti te han enseñado. ¿Cuántas veces te has sentido así, que no cabes en este mundo, que eres como de otro planeta porque la música, la moda, lo que sale en la TV son tan diferentes a ti?
Realmente, si te sientes diferente es porque en efecto, lo eres. Desde el momento de tu bautismo fuiste marcado para vivir un estilo de vida diferente. Fuiste elegido para ser y hacer cosas grandes, importantes. Pero cosas que el mundo quizá no entiende porque van precisamente contra la corriente. Cuando te sientes distinto a los demás, porque no eres “normal” al no hacer lo que la mayoría, son momentos en los que Dios te recuerda que lo tuyo es a otro nivel, que tus preocupaciones y tus metas deben estar puestas más arriba, porque has sido elegido, por tu bautismo, a ser un mensajero del Amor.
Sin embargo, el mundo nos puede ganar con facilidad. Es más cómodo, más fácil, menos problemático ser como allá afuera nos dicen que es lo normal. Es fácil vivir con una pereza espiritual; y en otras palabras, y perdóname lo directo, pero esto se convierte en una vida de mediocridad. Un cristianismo mediocre, una respuesta al amor de Dios a medias, un compromiso a ser mensajeros del amor a nuestra conveniencia, donde en cuanto haya problemas tiramos la toalla y salimos corriendo.
Optar por ser diferente, en el sentido de vivir nuestra misión como hijos de Dios, y ser “profetas, sacerdotes y reyes” no es nada fácil. Nadie dijo que lo era. Si recuerdas, el mismo San Pablo hace un recuento de todas las que pasó durante su vida, hasta la muerte misma siendo decapitado. Sin embargo, como el mismo San Pablo nos recuerda, es el amor de Cristo el que nos impulsa, nos mueve, nos sacude y nos arrastra. El problema quizá radique en que nos aprovechamos de ese amor. Como nos da tantas oportunidades, le seguimos dando largas al asunto.
A veces le decimos que sí, a veces que no, otras que nos espere tantito porque estamos muy ocupados con nuestros asuntos. Y nos olvidamos de que todo lo que somos, lo que tenemos y lo que vivimos es por Él. Si tuviéramos esa conciencia siempre presente en nuestra mente y nuestro corazón, entonces sí que no desperdiciaremos ningún momento de nuestra vida y nos dedicaríamos en cuerpo y alma a ser mensajeros de amor, perdón y paz. Para lograr esto debemos comenzar mostrándonos como lo que somos, seres imperfectos y débiles, para que así Dios nos tome y obre en nosotros y sobretodo, a través de nosotros. Y de nuestra parte, lo que menos podemos hacer es tratar, todos los días, vivir de acuerdo a lo que decimos que creemos, vivir una vida con coherencia, vivir con convicción.
El 27 y 28 de febrero tenemos una oportunidad única para aprender un poco más sobre nuestra fe católica en la Conferencia Viviendo la Fe Católica. El sábado 28 todas las charlas serán en español, y las mismas se centrarán en la vida de San Pablo y cómo vivir con convicción, bajo el lema: “El amor de Cristo nos apremia”.
Dice Naima, una poeta paisana chihuahuense que “se necesita una campana que suene fuerte y llegue al alma para despertar esas conciencias que adormecidas todo lo aceptan”. Esta Conferencia Viviendo la Fe Católica es precisamente como un sonido de campana para despertar nuestras conciencias, para encontrar herramientas que nos ayuden a comprender por qué ese llamado a ser diferente, a estar en el mundo pero sin ser del mundo, a saber responder a un llamado de amor.
Tú eres llamado a ser esa campana, pero ser campana es un compromiso. ¿Aceptas el reto de tratar vivir con convicción? Entonces, te esperamos en la conferencia.
Paz,
Abraham
Para más información sobre la Conferencia Viviendo la Fe Católica puedes visitar la página web: http://www.archden.org/lcfc2009/, escribir a ministeriohispano@archden.org o llamar al 303.715.3247