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January 30, 2002
Por qué no debemos tenerle miedo a la vocación consagrada
La celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que se realizará el 2 de Febrero, Fiesta de la Presentación del Señor, me llevó a escribir unas cuantas líneas sobre lo que significa para mí vivir la vocación a la vida consagrada. Pidamos de manera particular en esta fecha por un incremento en las vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa y a la vida consagrada laica.
Por Rossana Goñi
Las primeras palabras del Papa Juan Pablo II al asumir su Pontificado fueron : "No tengáis miedo" y lo repitió más de una vez "no tengáis miedo". Estas palabras siempre vienen a mi memoria cuando pienso en tantos jóvenes que he conocido y conozco que al conversar sobre la "vocación" ó "el llamado de Dios" en sus vidas, muestran un miedo casi paralizante...
¿Por qué tener miedo a lo que Dios me pide? Él quien es todo "Amor" siempre, siempre que-rrá lo mejor para mí. Entonces, ¿por qué tener miedo?
Fue ya hace algunos años, cuando estaba aún en la universidad, terminando mis estudios de Comunicaciones Sociales, y también trabajaba para una Agencia Católica de Informaciones, que descubrí mi vocación.
Nunca pensé terminar trabajando en un lugar así, pero son esos caminos que sólo Dios conoce y que uno a veces no sabe por qué termina ahí. Siempre quise ser una periodista famosa que trabajase en alguna cadena grande de televisión a nivel mundial. Pero recuerdo que cuando me dijeron para trabajar en esta agencia católica, me dije, "bueno, está bien, empezaré practicando aquí, para aprender". Y ahí me quedé por casi 10 años. Fue en el servicio a la Iglesia, en el no descansar ni un sólo día por servir a los demás a través de mi profesión en que el Señor Jesús con su infinita paciencia me permitió descubrir para que había sido creada.
Siempre hubo en mí un an-helo profundo por ser realmente feliz y nada de lo que hacía o vivía llenaba totalmente mi vida. Esas búsquedas tan grandes que tenemos cuando somos jóvenes y tratamos de llenarlas con "falsas felicidades" las viví de ma-nera muy profunda. Hasta que llegó un día en el que me dije, "tanto he probado, tanto he buscado, ¿por qué no buscar esa felicidad que anhela mi corazón en Aquel que me ha creado y quiere lo mejor para mí?
Fue así, que comencé un proceso de discernimiento por algún tiempo y descubrí mi llamado en la Fraternidad Mariana de la Reconciliación (FMR), asociación femenina de fieles fundada en el Perú en 1991 por el laico consagrado peruano, Luis Fernando Figari.
Hace casi ya ocho años que soy laica consagrada, y fue hace un poco más de uno año que realicé mis compromisos perpetuos de plena disponibilidad apostólica en la FMR, donde me comprometí a vivir la obediencia y el celibato por todos los días de mi vida. De esta manera soy totalmente disponible a lo que el Señor Jesús me pida, esforzándome por entregarme al máximo de mis capacidades y posibilidades.
En este corto camino recorrido, he descubierto profundamente lo que significa el Amor. Y no sólamente tengo la certeza que es posible vivirlo, sino que es posible que se extienda por donde vayamos porque el mundo lo pide a gritos. ¿Sueños? No lo sé, pero si sé que es un profundo anhelo de seguir donándome hasta el final, para alcanzar la meta de la santidad, la cual todo ser humano está llamado a vivir.
Es por ello que cada día, desde que dije el primer "Sí" al Señor Jesús debo esforzarme para que Él viva en mí, y poder decir algún día junto al gran apóstol de las naciones: "Y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí" (Gal. 2,20).
"No tengáis miedo", lánzate a esta gran aventura de llevar el Amor de Dios a todos los hombres. El gozo y la paz interior que tendrás en tu corazón serán profundos. Si has sido creado para ser uno de sus apóstoles, ¡Entrégate! Dile "Sí" al Señor como lo hizo nuestra Madre Santa María. Ella fue joven como tú, quizá más joven que tú, y fue su profundo amor a Dios y a su Plan los que la llevaron a decirle "Sí" para siempre.
Y si tienes alguna duda, recuerda que es comprensible, pero también recuerda lo que el mismo Dios le dijo al Profeta Jeremías : "No les tengas miedo que contigo estoy yo para salvarte - oráculo de Yahveh-". (Jer. 1, 8 ). ¡Qué más podemos pedir!
Rossana Goñi, editora del periódico en español "El Pueblo Católico", es consagrada, y pertenece a la asociación religiosa Fraternidad Mariana de la Reconciliación fundada en 1991 por Don Luis Fernando Figari, Superior General del Sodalicio de Vida Cristiana. Hoy hay comunidades fraternas en el Perú, Colombia, Estados Unidos e Italia. Las principales tareas a las que se dedica esta asociación religiosa son la evangelización de la juventud, de la cultura y la solidaridad con los pobres.
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