Blasón
En campo de luna, una montaña emergente en sinople con sol de gules; en el cantón diestro del jefe, un botón de rosa en perfil de tres cuartos, con tallo y hojas en perfil de dos cuartos y en el cantón siniestro del jefe, una estrella en azur.
Significado
El logro heráldico Episcopal, o escudo de armas del Obispo, se compone de un escudo, con sus cargas (símbolos), un pergamino con divisa y ornamentos externos. El escudo, el cual es la parte central y más importante de cualquier emblema heráldico, está descrito (pregonado) a la usanza del siglo XII que parece arcaica para nuestro lenguaje moderno. La descripción se hace como si la estuviese dando el portador y el escudo lo llevase en el brazo. Por lo tanto, debe tenerse presente que, cuando corresponda, los términos diestro y siniestro se invierten cuando se ve el escudo de frente.
Su Excelencia, el Obispo Gomez ha adoptado como sus armas personales un diseño que refleja su patrimonio y su vida como sacerdote y ahora como obispo. El diseño del Señor Obispo se basa en el escudo de armas de su ciudad natal, Monterrey, México. Está compuesto por un campo de luna (blanco) en el que emergen las montañas que se encuentran a las afueras de la ciudad con sus picos que asemejan una “silla”. Naciendo de las montañas, como en el escudo de armas de la ciudad, aparece un sol de gules.
La “diferencia” entre el escudo de armas de la Ciudad de Monterrey y el del Obispo Gomez radica en que éste último ha incorporado dos símbolos adicionales que son de importancia para él. En la esquina superior izquierda (cantón diestro del jefe) se encuentra un botón de rosa con el tallo y hojas verdes. La rosa es un símbolo tradicional de Nuestra Señora de Guadalupe quien le dio rosas a San Juan Diego como señal de su aparición. La rosa también está relacionada con los sucesos ocurridos en la vida de San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. El Obispo Gomez cumplía con su ministerio sacerdotal en Texas al servicio del Opus Dei cuando fue nombrado Auxiliar de Denver.
La estrella azul que se encuentra en el lado opuesto a la rosa representa el hecho de que Nuestra Santa Madre, la Virgen María, ha sido elegida como la Estrella de la Nueva Evangelización a principios del tercer milenio. La estrella también representa el Estado de Texas, el cual fue el hogar del Obispo durante los últimos 14 años.
Como divisa, su Excelencia el Señor Obispo Gomez ha adoptado la frase “ADEAMUS CUM FIDUCIA AD THRONUM GRATIAE”. Esta frase, tomada de la Carta a los Hebreos 4,16 (“vayamos con plena confianza al Trono de la Gracia”) expresa la creencia cristiana de que toda la humanidad está llamada a la salvación en Cristo Jesús. A través de la salvación mediada por Cristo, el compasivo Sacerdote e intercessor, el trono de Dios se ha convertido en la fuente de la misericordia.
El escudo está rematado con ornamentos externos como una cruz processional en oro colocada en la parte trasera del escudo y que sobresale por el jefe y la punta del mismo, y un sombrero pontifical con sus seis borlas en tres hileras, a ambos lados del escudo, todos en color verde. Éstas son las insignias heráldicas de un prelado del rango de Obispo por instrucciones de la Santa Sede fechadas el 31 de marzo de 1969.
Autor: Diácono Paul J. Sullivan
Diócesis de Providence, R.I.